... y todo a media luz

(CADENA SER)

La crisis, o lo que sea que estamos sufriendo desde hace cinco años, nos pega tal cantidad de zurriagazos que a menudo nos oculta debates trascendentes. Hoy, por ejemplo, tenemos que acordarnos de Pocoyó, de ese personaje de animación infantil que ha sido un fenómeno en millones de hogares.
Su empresa, Zinkia, ha decidido acogerse al preconcurso de acreedores para hacer frente a sus problemas financieros. Y ojo que estamos hablando de un proyecto de éxito, de éxito global, al menos hasta ahora. Y ya veremos cómo termina.
Pero es que también hoy, y eso es menos vistoso, o menos llamativo que la marca Pocoyó, hoy se ha colado en el Congreso el debate más decisivo para los próximos treinta, cuarenta o cincuenta años: el debate energético, de modelo energético. La nueva reforma impulsada por el gobierno para solucionar eso que llamamos "déficit tarifario" y que es, para entendernos, como tener guardadas en un cajón facturas por más de veinte mil millones de euros, y que encima el cajón se siga llenando más y más.
Esa reforma no contenta a nadie, no cuenta tampoco con apoyo político de la oposición, y lo que hay ahora mismo es una batalla a brazo partido entre las energías renovables (o sea, solar, eólica, etc..) y las tradicionales (gas, petróleo, carbón, hidroeléctrica, nuclear...). Los partidarios de las renovables acusan a las eléctricas de hacer lobby, de sabotear su crecimiento y de estar amparadas por el poder para seguir controlando el mercado y ganando dinero. Las eléctricas contraatacan con el argumento de que las renovables son rentables y de que se han enterrado un montón de millones con las subvenciones que se les otorgan.
Y en mitad de este rifirrafe, los consumidores y un recibo cada vez más caro. Así que habrá que darle a esto alguna solución.
El código iframe se ha copiado en el portapapeles
... y todo a media luz




