Perestroika vaticana

(CADENA SER)

Le falta la mancha en la cabeza, el contexto histórico es distinto, no hablamos de política sino de religión, pero cada vez parece más claro que el Papa Francisco aspira a convertirse en el Gorbachov de la iglesia católica. Ojalá...
Y desde luego su primera exhortación apostólica, publicada hoy bajo el título "La alegría del Evangelio", bien podría pasar por un remedo de 'perestroika'. Ahí van algunos ejemplos: "No me gusta la Iglesia actual", "El confesionario no es una sala de torturas", "No al aborto, pero sí comprensión con las mujeres que abortan", "Ni el Papa ni la Iglesia tienen el monopolio para solucionar los problemas", "El verdadero islam se opone a la violencia, hay que respetarlo"...
Y ya si entramos en el apartado económico, ahí el Papa Francisco lanza una diatriba en toda regla contra los que entiende son culpables de la crisis: "La economía de la exclusión, mata" -asegura-, "existe una tiranía del sistema de inequidad" -añade- y acusa de todo ello a las ideologías que defienden la autonomía absoluta de los mercados.
Alguien dirá que son sólo palabras, y es cierto. Pero no me negarán que esto tiene otro aroma y que con este nuevo Papa tal vez adquiera todo su significado aquel dicho de: "A Dios rogando y con el mazo dand".
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Perestroika vaticana




