Euroconfusión

(CADENA SER)

A menos de tres meses de las elecciones europeas, no hay buenas noticias para la política en Europa. El descrédito de la corrupción, sobre todo en países como España pero no sólo, más el cabreo social generado por las recetas anticrisis se han convertido en el mejor caldo de cultivo para proyectos oportunistas y aventureros que van desde la ultraderecha racista y homófoba hasta el seudo progresismo que defiende, directamente, la demolición del sistema.
Y lo peor de estos movimientos es que ya no son testimoniales: tienen fuerza. Y desde esa fuerza están condicionando muchas cosas. En Francia, por ejemplo, François Hollande, que parece guardar la osadía sólo para asuntos de alcoba, acaba de tragarse con patatas la promulgación de una Ley de Familia por la movilización de grupos ultra católicos que han difundido patrañas como que esa ley promociona la homosexualidad en los colegios. Así que un proyecto que pretendía promover la igualdad de género en el ámbito escolar o que reconocía la adopción de hijos por parejas homosexuales....pasa a dormir el sueño de los justos. Ya veremos hasta cuándo.
Eso en Francia, y en Italia... ahí crece la inquietud por los ocurrencias del movimiento Cinco Estrellas, del cómico Beppe Grillo, que ya no sólo insulta, descalifica y vocifera contra todo bicho viviente, sino que provoca incidentes en el Parlamento. La escalada parece tan insoportable que algunos -o bastantes- de los que saludaron su ascenso como un soplo de aire fresco en la siempre viciada política italiana empiezan a verle como una amenaza. Claro que, mientras, la izquierda acaba de pactar con Berlusconi una reforma electoral y eso tampoco es para ilusionar a las masas.
Pero en fin, resumiendo, que lo que puede salir de esas elecciones europeas entre abstención, desencanto, voto de castigo, fachas, reaccionarios, euroescépticos y pusilánimes... sinceramente... empieza a dar un poco de yu-yu.
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