Partido para olvidar

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Fue un bofetón en la cara helada de los seguidores atléticos anoche en el Calderón, esa derrota, aceptada desde la alineación inicial, frente al Madrid. Porque el Madrid salió a jugar la eliminatoria como si la tuviera que resolver anoche, sin notársele que ya la traían resuelta del Bernabéu. Y el Atleti, con una defensa experimental, se encontró con un 0-2 a los 16 minutos, motivado por dos penaltis absurdos e innecesarios, que desilusionaron a los seguidores atléticos casi hasta la indignación, porque ni siquiera se podía discutir que no lo fuesen. Lo fueron descaradamente claros, y ya la noche se torció hasta convertirse en un disparate todo.
La grada perdió el encanto de otros días y se puso a insultar a Cristiano por un salto con Manquillo en el que no hubo mala intención de nadie. Y cuando se retiraron en el descanso, el mechero a la cabeza de Cristiano que le puede costar una sanción grave al Atleti, pero sobre todo es que fue un sin sentido. El único culpable era el mal juego del Atleti, ni el árbitro, ni Cristiano, ni nadie que no fuesen los jugadores del Atleti tenían la culpa de ese resultado humillante en el descanso. Pero se contagió el mal clima y llegaron las peleas en las gradas y aquello se convirtió en algo detestable. Un partido encanallado por una eliminatoria que estaba resuelta para el Madrid. Mal ejemplo y peor recuerdo. Olvidémoslo




