Sin medidas de seguridad, escalan el segundo edificio más alto del mundo
Sin cuerdas, sin arneses, unos aventureros rusos, adictos a la adrenalina han grabado su ascenso a la cima del segundo edificio más alto del mundo, la torre de Shanghai.
La Torre de Shanghai tiene 632 metros.
Vadim Makhorov y Vitali Raskalov son dos jóvenes rusos que están de vacaciones en China. El pasado 31 de enero era festivo por el año nuevo lunar y el país estaba paralizado. Así que aprovecharon para practicar su hobby favorito: el skywalking, que es subir a estructuras altas para fotografiarse y grabarse en vídeo.
Entraron a la Torre Shanghai, que estaba sin vigilancia y con las obras paralizadas por el día festivo. Es el segundo rascacielos más alto del mundo, mide 630 metros y tiene 120 plantas. Tardaron dos horas pero consiguieron subir hasta arriba y trepar hasta una grúa que está en la cima.
Grabaron un vídeo en primera persona, con la cámara atada en la frente. Lo subieron ayer a YouTube y lleva ya más de 2 millones de reproducciones. Es impresionante, da un vértigo indescriptible, los ves trepar de noche, sin ninguna seguridad, por estructuras metálicas, mientras se ven por debajo de ellos nubes y las cúpulas de otros edificios. Es como una película.
No es la primera vez que los autores de la impresionante escalada asaltan un edificio de forma totalmente clandestina. En marzo de 2013, Raskalov subió a la pirámide egipcia de Giza sin autorización.
La compañía responsable del rascacielos ha anunciado medidas para impedir que se repita una acción así. El skywalking se puso de moda entre los adolescentes rusos hace un par de años.
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La historia viral: Sin medidas de seguridad, escalan el segundo edificio más alto del mundo




