¿Dónde debe estar el obelisco de Luxor?

El periodista Isaías Lafuente en el programa 'La Ventana'.(CADENA SER)

Leemos en EL PAÍS que crece la presión para que el obelisco que preside la plaza de la Concorde en París regrese con su gemelo adonde estuvo más de 3000 años: al Templo de Luxor. El obelisco es una de tantas muestras del expolio que durante los últimos siglos propició la "movilidad exterior" de cientos de monumentos egipcios, griegos, babilonios a museos europeos o americanos. El que exilió a Nefertiti a Berlín, la mitad del friso del Partenón a Londres o el famoso obelisco al centro de París.
Uno puede llegar a aceptar nobles razones en la rapiña, pensar que los budas de Afganistán seguirían intactos si alguien los hubiera llevado al Museo Británico, comprender que los vecinos de París consideren el obelisco del faraón un poco parisino y vislumbrar la complejidad de un proceso global de devoluciones. De lo que no tenemos dudas es de que si la historia hubiera sido inversa y hoy la Torre Eiffel, la Puerta de Brandeburgo la Estatua de la Libertad o el Big Ben estuvieran en el Valle del Nilo no habría lugar para la polémica.
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¿Dónde debe estar el obelisco de Luxor?




