Una torre para nada

(CADENA SER)

Debe ser la primavera, o algún desajuste hormonal, tal vez un virus que esté incubando sin saberlo, pero últimamente hay cosas que me ponen de muy mala leche,y antes seguramente me resbalaban. No sé si a ustedes les pasa lo mismo, pero, miren, ayer por ejemplo abríamos La Ventana mirando a Bangladesh en el primer aniversario de aquella tragedia que supuso el hundimiento de una fábrica textil.
Luego es rara la semana que no hacemos alguna incursión en África para recoger noticias de enfermedades, de hambre, de miseria, de guerras, por no hablar de nuestra propia crisis, con la pobreza instalada ya entre nosotros.
Hoy por cierto hemos sabido que el alcalde de Verona, en Italia, multará a quienes den de comer a los inmigrantes porque dice que son un riesgo para la salud pública. Bueno, el riesgo es él, este alcalde de la Liga Norte, él sí que representa un peligro y no los inmigrantes. Pero, vaya, a lo que iba: que en mitad de este panorama nos topamos con la noticia de que este fin de semana comienzan las obras para construir la torre más alta del mundo. Medirá más de mil metros, costará 1.200 millones de dólares y estará en pleno desierto, en Arabia Saudí, para acoger un hotel de lujo, apartamentos, pisos, un observatorio también, y para presumir, claro, que por eso será la más alta.
Y cuando he leído esta información pues he pensado que qué carajo pinta en mitad de la nada esta torre de un kilómetro de alto. Que si no habría algo mejor que hacer con tanto dinero. Que porqué este derroche tan ofensivo. Y me he cabreado mucho, y he soltado algún taco. Así que esta tarde, en cuanto acabe La Ventana me voy al médico porque seguro que tengo algo raro.
El código iframe se ha copiado en el portapapeles
Una torre para nada




