La genialidad del tapicero de Detroit
Desde los años de White Stripes, el músico ha iniciado infinidad de nuevas rutas sonoras. La escasa comunicación tras el divorcio de Jack y Meg acabó por condenar a la banda, el guitarrist se volvió a casar e inició nueva aventura junto a sus amigos en The Raconteurs, banda a la que siguió el proyecto con The Dead Weather. Entre medias, el músico de Detroit –el pequeño de diez hermanos de unos padres conservadores- cogió parte de sus ahorros para montar Third Man Records, un sello discográfico diferente con el que ha editado álbumes a gente tan legendaria como Wanda Jackson o Loretta Lynn. Desde su sello, White ha hecho experimentos como grabar a Neil Young en una vieja cabina de sonido lo-fi o editar álbumes en vivo a las bandas que pasan por Nashville, sede de operaciones del guitarrista.
Hace dos años, Jack White pasó página y editó ‘Blunderbuss’, su primer álbum en solitario tras más de una década de carrera. Aquel álbum conquistó a la crítica y al público, se coló entre lo más destacado de aquel año y viajó por medio mundo. White presentó su debut a lo grande, girando con dos bandas –una de chicos y otra de chicas- que alternaba sobre la marcha. Además quiso dar vida a sus espectáculos y eliminó los setlist, las canciones se elegían sobre la marcha y en función de la actitud del público. White regresó molesto a casa con la sensación de que el público no había sabido valorar su propuesta y su riesgo.




