Anarchy: La noche de las bestias, cuando asesinar sale gratis
Anarchy. James DeMonaco. También puedes escuchar el reportaje de 'La Script': El año pasado con 'The Purge, la noche de las bestias' conocimos en qué consistía la famosa “purga”. En unos Estados Unidos refundados las nuevas autoridades admitían que, durante unas cuantas horas al año, el asesinato fuera legal y se pudieran cometer impunemente cualquier tipo de atrocidades. La población podía así liberar todo el odio y la frustración acumulada a lo largo de 364 días y vengarse de su jefe, de su vecino o liquidar fríamente al primer individuo con el que cualquiera se cruzara por las calles. Esa película, protagonizada en su día por Ethan Hawke, tenía un planteamiento atractivo y un desarrollo convencional y excesivamente sangriento pero apuntaba algunas buenas e interesantes ideas que podían desarrollarse en una segunda entrega. Así lo entendió el director James DeMonaco al realizar esta continuación. En esta ocasión, la acción, en lugar de centrarse en lo que ocurre la noche de marras en el interior de una casa de clase medio alta, transcurre en las calles de los barrios humildes mostrando como viven o padecen “La purga” las capas sociales menos pudientes. 'Anarchy: la noche de las bestias' tiene un mensaje mucho más político y radical que la primera parte. Hay algunas escenas del film que muestran lo que les pasa durante esa famosa noche a aquellos individuos que desde los bancos o cajas de ahorro han jugado alegremente con los ahorros y las pensiones de la gente. También de cómo “La Purga” es en realidad una puesta en escena salvaje de la eterna lucha de clases entre ricos y pobres. Los primeros utilizan la noche para divertirse y controlar a la población y los otros para intentar conseguir el poder e iniciar una revolución. Fuera de esos planteamientos, ciertamente sorprendentes para una película comercial americana, el film no deja de ser bastante convencional. 5 personas que se han quedado “colgadas” intentan sobrevivir como buenamente pueden durante horas yendo de un lugar a otro. Todo ello acompañado por la consabida ensalada de tiros, las típicas escenas de acción y un final bastante facilón. ¿Habrá una tercera Purga? Como siempre el éxito o el fracaso del film en las taquillas tendrá la última palabra. Como dicen los productores y el director hay aún muchas historias que se pueden tejer alrededor de la idea central de “la Purga”. Puede ser pero vistas dos nos tememos que las demás se pueden convertir en una mera repetición. Elio Castro
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