"La paradoja es que para lograrlo es suficiente el voto de un partido, superdemocrático"

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Este es el editorial del 21 de agosto de 2014. Hoy voy a hablar de lo de Ferguson y el chico muerto. Las revueltas me interesan claro, pero menos. Hablamos de pillaje y de muestras de frustración y olvidamos que lo que pasó fue una ejecución. Si te pegan seis tiros yo lo llamo asesinato y da igual si el que lo pega lleva placa, es asesinato. El colmo es que luego intenten justificarlo sacando imágenes del pobre diablo robando tabaco. 2014 y seguimos siendo negros y blancos. 2014 y seguimos viviendo separados. 2014 y seguimos sin enterarnos de que el color no define a un humano, son sus actos. Por eso en Gaza matan civiles desarmados. Por eso en Melilla golpean civiles desarmados. Por eso decapitan periodistas desarmados, porque no existe un 'nosotros' y ellos son siempre los malos. Pujol y sus líos con Andorra y con los bancos o Pujol y como caen los mitos desde lo alto. El alcalde de Barna insiste en que es un santo. Supongo que por el milagro de haber escondido tanto. Y acabo con las nubes, que anuncian cambios, se quiere que el alcalde sea siempre el más votado. La paradoja es que para lograrlo es suficiente el voto de un partido. Superdemocrático.




