Es más razonable incumplir una promesa que obstinarse en llevarla a cabo cuando es imposible

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"Los políticos no deberían prometer demasiado. Las circunstancias cuando se gobierna pueden ser muy distintas de cuando se estaba en la oposición, uno no sabe si tendrá mayoría absoluta o será capaz de obtener los apoyos de las otras fuerzas parlamentarias... Por eso, dejar de cumplir una promesa electoral no es siempre ni necesariamente algo reprochable. Puede ocurrir que sea más razonable incumplir una promesa que obstinarse en llevarla a cabo cuando es imposible. Pero en ese caso, uno debería ser capaz de dar una explicación convincente de dicho incumplimiento. En vez de dar esa explicación, el PP está tratando de hacer pasar por ética política esta dimisión, del mismo modo que puso bajo el paraguas de la "regeneración democrática" la propuesta de modificar la ley para la elección de los alcaldes. Pero la explicación de todo ello es otra muy distinta: tiene que ver con el hecho de que la política se está situando en un horizonte táctico y se cubre con grandes palabras lo que no es más que cálculo electoral."




