Silecio, se rueda

(CADENA SER)

Son tan pocas, tan escasas las alegrías que se lleva la cultura en este país, y singularmente el cine, que por una vez que tenemos una pues vamos a celebrarla sin complejos. Tres películas españolas, sólo tres, han copado este fin de semana el 66% de la taquilla y se colocan entre las cinco más vistas. Hombre, es verdad que la irrupción de 'Torrente 5' es casi un fenómeno paranormal: ha pulverizado todos los récords con una recaudación de más de tres millones y medio de euros. Pero es que 'La isla mínima' y 'El niño', que llevan ya un tiempo en pantalla, han sumado casi otro millón y medio. Así que estamos ante un auténtico fenómeno, que nos sirve hoy -y yo me alegro de hacerlo- para reivindicar un sector poco cuidado -cuando no directamente maltratado- y sobre el que pesan demasiados tópicos... y también demasiados infundios.
El cine no lo hace una caterva de vividores glamurosos ni es tampoco un refugio de diletantes que además, cuando pueden, se escaquean de pagar impuestos. Ni tan siquiera es un nido de rojos que protestan a todas horas. No, el cine es un sector que da trabajo a 130.000 personas en España, donde el 70% de los actores está en paro, casi la mitad de los técnicos también... pero sobre todo es el invento que más ha incidido en el ejercicio de imaginar sueños, de promover deseos y de acceder a ideas. O sea, brutal para el desarrollo humano. Y más o menos lo mismo serviría para el teatro, con la diferencia de que ahí no hay televisiones que apuesten por hacer negocio. Pero en fin, la cultura es algo más, es bastante más, que la pura rentabilidad económica, tiene que ver directamente con la civilización. Y sólo por eso ya merece un respeto. Aunque algunos todavía no se hayan enterado.
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Silencio, se rueda




