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Viernes, 21 de Febrero de 2020

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“No me veía gordo, me veía mal”

Un joven de 16 años que fue atendido de anorexia en el hospital Niño Jesús cuenta su historia en 'La Ventana'. "Te lo nota la gente, tú no te das cuenta de que estás mal", afirma

Los Trastornos de la Conducta Alimentaria son alteraciones psicológicas graves que están vinculados principalmente al sexo femenino y a la adolescencia. Solo entre el 5 – 10 % de los afectados son hombres.

Las personas que tienen anorexia o bulimia tienen una percepción distorsionada de su cuerpo y convierten la comida en el eje central de sus preocupaciones. La edad de inicio en la anorexia nerviosa se sitúa frecuentemente entre los 13 y los 18 años, no obstante cada vez se están encontrando más casos tanto en niñas prepúberes como en mujeres adultas.

Esta tarde, en 'La Ventana' ha estado en 'La Ventana' Alex (nombre ficticio), un chaval de 16 años que este verano estuvo ingresado en el hospital Niño Jesús por sufrir anorexia y que ha querido contar su historia en los micrófonos de la SER. Ahora, Alex, que quiere ser ingeniero de telecomunicaciones, dice estar "mejor" tanto física como anímicamente. "Ya no me cuesta levantarme, ni subir escaleras", afirma.

Alex desde pequeño había tenido un poco de sobrepeso, pero esta cuestión era algo que  nunca le había importado. "Tenía sobrepeso pero nunca me había creado un trauma", ha afirmado. Según su testimonio, el inicio de la enfermedad llegó al marcharse fuera a estudiar.

"El año pasado perdí peso cuando me fui a estudiar en el extranjero. Siete kilos en tres semanas. Cuando volví yo me veía bien y pensé que si adelgazaba más, me vería mejor", ha destacado. Aquí comenzó la obsesión por su peso.

"El deporte no me bastaba y empecé a cambiar mi dieta", ha comentado Alex, que ha reconocido que retiró varios alimentos de su dieta habitual, incluso llegando a la ortorexia (obsesión con la comida saludable).

Tras pasar por el hospital Niño Jesús dice sentirse reconfortado. "Ahora me gusto bastante más que antes. Es difícil, hay personas, hasta sanas, que les cuesta decir 'me gusto mucho' cuando se ven en espejo, pero me gusta más como me veo ahora que como estaba antes".

"Antes de ingresar estuve en una nutricionista"

"A mí, cuando pasaban las semanas, la gente me veía cada vez más delgado y se daban cuenta que a la hora de las comidas me ponía violento y nervioso. Esto te cambia el ánimo, tu forma de ser, no eres tú". Estas palabras de Alex se corresponden a la relación que tenía con sus familiares, con sus amigos. Según cuenta, la enfermedad la nota la gente, pero "tú no te das cuentas de que estás mal".

"Es incapaz de sentarse en la mesa, y cuando come, sale corriendo"

Aparte de la historia de Alex, varios oyentes de 'La Ventana' han querido contar su testimonio. Uno de los más impactantes ha sido el de Margarita (nombre ficticio). "Mi hijo sufría acaso escolar en el colegio al que iba y cogió una anorexia nerviosa con bulimia. Estuvo ingresado", narra.

"Parecía que mi hijo estaba bien, quiso pedir el alta. Mi hijo tiene 20 años, le gustaba mucho la fotografía y la moda. Tengo un hijo hundido, metido en una bulimia nerviosa que no quiere reconocer", apunta. Escucha los testimonios de los oyentes.

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