Con su libro en las manos...
La Noche de los Libros con la mirada de un niño.

Madrid
Hay pocas cosas más emocionantes que ver llorar a un niño, o que verlo reír. Martín, de cinco años, sacó ayer de su casa a su abuela y se la llevó a vivir La Noche de los Libros. Llegó a una librería que estaba abarrotada de adultos que escuchaban a Manuel Vicent hablando de su libro Desfile de Ciervos, sobre los esperpentos de España. Así que no había sitio por el que pudiera pasar Martín. Y lloraba ante la puerta, frustrado su deseo de tocar los libros que quería.


Finalmente se decidió, se metió entre las piernas de los que escuchaban de pie, subió a la zona infantil de la librería y salió feliz con su libro en las manos.




