¡Viva Europa!
"Podemos estar satisfechos como europeos de todo lo coneguido. Y desde ese convencimiento encarar el gran desafío, la gran amenaza que no es otra que la desigualdad."

Alicante
Esto de las efemérides y los aniversarios tiene guasa porque a veces provoca coincidencias muy curiosas. Los británicos, como saben, le acaban de otorgar una inesperada mayoría absoluta a los conservadores y en plazo de dos años serán llamados a referéndum para que decidan si quieren seguir o no dentro de la Unión Europea. O sea que es un terremoto en toda regla, por si no tuviéramos ya suficientes problemas. Pero –casualidades de la vida- resulta que precisamente mañana se celebra el Día de Europa. Y a mí esta tarde me apetece abrir 'La Ventana' con una reivindicación de Europa,….entre otras cosas porque les hablamos desde la Oficina de Armonización del Mercado Interior, la OAMI en Alicante, que es una de las seis agencias europeas con sede en nuestro país. Prueba inequívoca de que sí, de que existe tejido europeo, de que tenemos un proyecto común y de que esta es, a pesar de todo, una historia de éxito. No sólo porque con sus más de 500 millones de habitantes la Unión Europea es la primera potencia mundial en términos de creación de Producto Interior Bruto –que también- sino porque ha consolidado el período más largo de paz desde hace mucho siglos, con la sangrienta salvedad que supuso el conflicto de los Balcanes.


O sea, que podemos –y debemos- estar satisfechos como europeos de todo lo coneguido. Y desde ese convencimiento encarar el gran desafío, la gran amenaza….que no es otra que la desigualdad. Porque en 2011, por ejemplo, había 120 millones de pobres en Europa; pero cuando acabe esta crisis, si no han cambiado las políticas para gestionarla, la dichosa austeridad, podemos estar en 145 o 150. Y eso es un desastre….El malogrado historiador británico Tony Judt dejó escrito que la desigualdad es corrosiva porque corrompe a las sociedades desde dentro. Nosotros, por desgracia, lo sabemos; casi cada día tenemos noticias que lo confirman.
Pero creo que aún estamos a tiempo para invertir la tendencia. Y en ese intento, Europa nunca puede ser un problema. Europa ha de seguir siendo la solución; ojalá que por muchos años.




