Papá, no vengas en tren
"El caso de Cercanías en Barcelona es una historia tercermundista; y para cabrearse de verdad. Hoy han sido 80.000 los viajeros afectados por una avería informática, pero es que ha habido antes tantos colapsos y son tan constantes los líos..."

La opinión de Carles Francino: 'Papá, no vengas en tren'
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Madrid
¿Qué pensarían ustedes de una ciudad europea con casi dos millones de habitantes y un área metropolitana de más de tres donde la red ferroviaria de cercanías fallase más que una escopeta de feria? Que cada dos por tres te hiciera llegar tarde al trabajo, o a la Universidad, que te saboteara planes con continuos retrasos cuando no cancelaciones. ¿Qué pensarían?: que es un truño, no?, un mal lugar para vivir. Bueno, pues esa ciudad existe, se llama Barcelona y no es ningún truño. Lo que de verdad apesta –y hace ya demasiado tiempo que dura- es la gestión de ese servicio y la batalla política que la rodea. Como sus máximos responsables no están en Catalunya sino en Madrid, eso se ha ido convirtiendo en motivo permanente de agravio y en munición para quienes defienden que fuera de España los catalanes vivirían mejor. Madrid contesta que es la Generalitat la que no hace los deberes y que debe a Renfe un porrón de millones.


Bueno, yo no voy a entrar en eso, pero desde luego si nos atenemos a simples criterios de eficacia, que es lo que reclaman –con todo el derecho-los ciudadanos en cualquier lugar, el caso de Cercanías en Barcelona es una historia tercermundista; y para cabrearse de verdad. Hoy han sido 80.000 los viajeros afectados por una avería informática, pero es que ha habido antes tantos colapsos y son tan constantes los líos...No sé, si creen en Dios, las 800.000 personas que utilizan a diario estos servicios harían bien en rezar cada mañana porque los caminos del Señor –del señor que manda en este caso- sí son inescrutables. Y si no creen en Dios, pues al menos tengan fe; que la esperanza es lo último que se pierde.




