La nueva política toca poder

Madrid
El poder que administrarán los nuevos partidos es muy importante y de un simbolismo enorme en Madrid, Barcelona, Zaragoza y, con otros significantes, en Valencia. Su éxito radicará primero en lograr gobiernos estables durante cuatro años. Después en que sean capaces de alcanzar desde el gobierno un equilibrio entre la coherencia con sus postulados, el necesario pragmatismo que exige la gestión; y la política de gestos y formas, que es determinante cuando los ciudadanos juzgan a los políticos.

Foto de archivo de Antonio Hernández-Rodicio / CADENA SER

Foto de archivo de Antonio Hernández-Rodicio / CADENA SER
El PP ha perdido casi 20 capitales y más de 500 mayorías absolutas. Un resultado demoledor. El PSOE gana mucho poder pese a perder votos. Podemos, con gran habilidad política, ha sido capaz de concurrir sin sus siglas pero anotarse las victorias. Quizás al PSOE le venga bien ser condicionado y recuperar otras prioridades políticas y sociales y distinguirse más del PP en el gobierno de las instituciones. Aunque también corre el riesgo de alejarse de las zonas templadas.
Ciudadanos o cómo exprimir un 6%
El partido de Albert Rivera ha logrado el objetivo de mantener su cohesión interna. Algo muy difícil en un partido de nuevo cuño, con una estructura nacional improvisada. Con su 6% de los votos ha sido determinante y lo ha hecho con inteligencia política: se blinda y aparece como partido útil apoyando al PP y al PSOE; no ha quitado a un solo candidato que haya sido el más votado; y no ha entrado en gobierno alguno salvo los que pueda presidir. Es un buen balance y pese a su descorche iniciático sale vivo a la espera de las generales.
Y las generales, en el horizonte
Se podría decir que se dibujan dos bloques a la izquierda y a la derecha, aunque el papel de Ciudadanos, más transversal que Podemos, abre otras posibilidades. Podemos parece que ya no será el antagonista del PSOE, sino una formación con la que los socialistas pueden entenderse. Por lo tanto, ser el más votado tendrá triple bonus.
Así, a raíz de los pactos el PP encara el otoño amarrado a un “ganar o morir”; el PSOE a un “pactar sin morir”; Podemos a un “sumar para aspirar”; y Ciudadanos a un “pactar y repartir sin perecer en el intento”.
Veremos si, como sostiene la vieja política, al otro lado del océano solo había monstruos o, en cambio, otro modo de hacer las cosas y de representar los intereses de la ciudadanía.




