Crucen los dedos, por Grecia… y por las generales
José María Izquierdo fija su ojo sobre los candidatos de los cuatro principales partidos a la presidencia del Gobierno

Madrid
Señoras y señores, esto está en marcha. El tiempo de los preparativos ya se ha acabado, y ahí tenemos a casi todos los aspirantes en el cajón de salida, prestos a iniciar la carrera. Los cuatro principales contendientes han elegido la semana pasada para presentarse, oficialmente, como líderes indiscutibles de sus huestes, dispuestos a librar la batalla de las generales. Ayer cerró el póker Pedro Sánchez, con una peculiar puesta en escena, que este Ojo no sabe si es acertada o no, no tanto por la presencia en sí de la bandera, sino por el protagonismo que ha tenido frente a un discurso que se supone fuerte y muy elaborado. Mal viaje si la anécdota se ha comido lo importante.


Rajoy –dejadme solo, como Juan Palomo- se presentó el otro día, mientras Albert Rivera ya ha deshojado la margarita y nos ha dicho que se postula como candidato a La Moncloa. Pablo Iglesias también anda ya haciendo bolos, con un respeto por aquellos sacrosantos círculos digno de mejores causas, mientras aceptamos que si no es posible asaltar los cielos, subamos por lo menos, en globo aerostático.
A todo esto, este lunes, lluvioso en Bruselas, está a punto de decidirse el futuro de Grecia, primero, pero las réplicas de lo que allí ocurra nos sacudirán a todos nosotros, después.
Crucen los dedos. Para las dos cosas.




