Pedro Sánchez
Reflexión sobre el papel que el líder de los socialistas puede jugar en las próximas elecciones

Madrid
Ayer se presentó solemnemente Pedro Sánchez como candidato a la Presidencia del Gobierno, y al verle pensaba “¡qué difícil lo tiene!”.

Iñaki Gabilondo, en la Cadena SER / JAVIER JIMÉNEZ BAS

Iñaki Gabilondo, en la Cadena SER / JAVIER JIMÉNEZ BAS
El problema principal del PSOE es que ahora mismo no hay ningún ámbito de la vida española en el que sea percibido por los ciudadanos como un partido imprescindible, un partido al menos necesario. Y el que podría serlo, el estado federal, no se sabe muy bien qué quiere decir exactamente.
En general, para los que quieren que las cosas cambien, tienen más atractivos los nuevos partidos. Y para los que temen esos cambios está el PP, que por cierto prepara una batería de regalos sociales preelectorales.
Sin embargo, y paradójicamente, esa posición en tierra de nadie puede otorgar una verdadera oportunidad al PSOE, porque como siempre, la victoria se la va a llevar quien parezca capaz de vertebrar mejor o menos peor un país amenazado de fractura territorial, económica y social. El mejor colocado para coser tantos desgarrones. Pedro Sánchez debe serlo, el PSOE puede serlo.
Por cierto, hay que evitar las sobreactuaciones. Ejemplo, la gigantesca bandera de España como fondo de escenario. Demasiado grande y demasiado obvio.




