Desahucios no, gracias
"Hace falta un plan general ¡urgente! para encarar este problema que nos lleva carcomiendo desde hace demasiado tiempo."

Barcelona
No deja de provocar una sensación extraña porque es algo que se hizo visible desde el activismo y ahora son los propios ayuntamientos – con activistas al frente, es verdad- los que actúan como punta de lanza; sea como sea, está claro que los desahucios han adquirido ya –y resulta absurdo negarlo- categoría de problema de estado. Y si no, veamos: el nuevo alcalde de Cádiz intentó ayer parar un desahucio, la nueva alcaldesa de Barcelona lo consiguió hace apenas unos días, por su parte la nueva alcaldesa de Madrid negocia con los bancos, mientras el reelegido alcalde de Vigo asegura que nadie duerme en la calle desde que gobierna él. Estos son sólo cuatro ejemplos, muy recientes además....pero está claro que hay mar de fondo. Sólo faltaba el informe publicado hoy por Amnistía Internacional y su conclusión de que España incumple obligaciones internacionales en esta materia. La verdad es que algunos datos de ese informe son demoledores: como saber que en siete años ha habido más de 50.000 desahucios, pero que en ese mismo tiempo la oferta de vivienda social se ha quedado en un raquítico uno por ciento, cuando países como Francia, Reino Unido u Holanda están en porcentajes que van desde el 17 al 32.


No sé, aquí hay cosas que no cuadran, pero parece evidente que lo que falta en realidad es una estrategia global; incluyendo, por cierto, otra reflexión, a lo mejor no tan popular pero creo que necesaria. Está muy bien que el alcalde de Cádiz, o quien sea, se ponga al frente de la manifestación para evitar un desahucio, está genial....pero sin olvidar que también es alcalde del propietario del piso, que lleva un año sin cobrar y que también tiene sus derechos. Lo digo para que nadie se lleve a engaño y porque todos los asuntos merecen más de una mirada. Pero vamos, resumiendo: que hace falta un plan general ¡urgente! para encarar este problema que nos lleva carcomiendo desde hace demasiado tiempo.




