Divide y perderás
"No es por echar toda la….porquería en el saco de la política –ni muchísimo menos-pero algunos….antes de dar según qué pasos…podrían calcular mejor las consecuencias"

Madrid
Creo que fue la ministra de Agricultura a quien se le escapó el otro día eso de que las urnas son peligrosas. Y también estos días, a propósito de Grecia, hemos escuchado a algún dirigente europeo decir que “los referéndums los carga el diablo”. Bueno, más allá de lo que implican estas frases de desconfianza, de temor….y en el fondo, de afán de control de los ciudadanos, creo que hoy es un buen día para reflexionar sobre la línea que separa la defensa legítima de las ideas del hecho de colocar a esos mismos ciudadanos antes disyuntivas traumáticas: de blanco o negro, de conmigo o contra mí. Porque además tenemos dos ejemplos: no sólo el de Grecia….y Europa, o el resto de Europa; sino también el de Catalunya….y España; o Catalunya y el resto de España. Hoy se ha publicado una encuesta oficial que otorga a los partidarios de la independencia un 43% y a los contrarios un 50%; es decir, que la corriente soberanista parece que pierde fuerza….parece, ya veremos. Pero lo importante no es eso, al menos para mí; lo importante –y lo grave- es que la sociedad catalana va camino de partirse en dos porque alguien la ha colocado en la disyuntiva de tener que elegir. Y ese alguien –o esos álguienes, que me perdone Isaías- son quienes deberían responder si han cruzado o no la línea. ¿Defensa legítima de ideas? Sí, claro… ¿pero incluso al coste de provocar un cisma? Yo creo que no, pero ellos sabrán. Y digo ellos porque aquí hay más de un responsable, con distintos grados, de acuerdo; pero hay más de uno dentro y fuera de Catalunya. ¿Grecia?: más de lo mismo.


Yo no sé lo que saldrá del referéndum del domingo, el gobierno de Tsipras tiene todo el derecho a convocarlo y Merkel y compañía a decirle que está como un cencerro y que no va a conseguir ni un euro. Pero sea cual sea el resultado, lo único seguro es que el país ya está partido en dos. Y también aquí las responsabilidades van repartidas….pero las víctimas son las mismas: los ciudadanos. Los mismos que un día eligieron a sus representantes para que les ayudaran a tener una vida mejor, pero que se la han complicado hasta extremos inimaginables. En fin, que no es por echar toda la….porquería en el saco de la política –ni muchísimo menos-pero algunos….antes de dar según qué pasos…podrían calcular mejor las consecuencias




