Viaja al extranjero sin parecer un español
Cuando llegan las vacaciones, nos acordamos de aquello que no tenemos, como los idiomas.


Madrid
Cuando llegan las vacaciones, nos acordamos de aquello que no tenemos, como los idiomas. Cuando nos toca viajar no nos queda otra que chapurrear lo que podamos para encontrar la calle de turno, para ir a un restaurante, un hotel o simplemente para pagar... Ante esto tenemos dos opciones: La idónea, que sería hablar con fluidez el idioma. O prepararnos un vocabulario básico para sobrevivir.
Hoy con Lucía González hablamos de idiomas porque nos encontramos en Verne dos publicaciones que nos ponen en bandeja este tema. Por un lado, una en la que se recuerda un documento de 1994 con el que se planteaban una serie de normas para que el personal español aplicase cuando trabajasen en la embajada de Nueva Zelanda. Y por otro, un artículo en el que repasan algunas palabras de nuestro idioma que han pasado nuestra frontera y que no deberían sorprendernos en boca de un extranjero.




