No les dejes solos
"No olvidemos que el mundo redes sociales tiene una parte de selva donde los adolescentes, por mucha destreza que tengan, están a la intemperie."

Madrid
La historia que les voy a contar podría quedar camuflada, sin más, en una crónica de sucesos; pero creo que merece un tratamiento distinto; sobre todo por el valor que puede tener como ejemplo, como advertencia. Ha ocurrido en un pueblo de Valencia: un hombre de 33 años ha sido detenido y condenado por acosar sexualmente a menores a través de las redes sociales. Se da, además, la circunstancia de que el personaje era entrenador de fútbol en un colegio de Gandía y si no le han caído más años de los once que tendrá que pasar en la cárcel ha sido porque confesó sus delitos y alegó algún desorden mental.


Pero lo importante de esta historia –al menos en mi opinión- no está en el culpable sino en la víctima, un chaval de 11 años, y sobre todo en la capacidad de alguien de su entorno – en este caso su madre- para detectar que algo no funcionaba. Detectarlo… ¡y actuar! No mirar hacia otro lado o restarle importancia. Porque vamos a ver: si un chico de 11 años empieza a tener insomnio y a comportarse raro….es que algo le ocurre; en este caso que un indeseable le estaba calentando la cabeza a través de su Facebook haciéndose pasar por una adolescente….digamos cachonda. ¿Qué hubiera ocurrido si su madre no llegar a arremangarse? Pues ya se lo pueden imaginar…Por eso a mí me parece muy relevante el ejemplo de esta mujer, su actitud proactiva; porque no olvidemos que el mundo redes sociales tiene una parte de selva donde los adolescentes, por mucha destreza que tengan, están a la intemperie. Y sería un crimen dejarlos solos.




