Gimnasia electoral
Es parte de lo que hacen para que confíen en ellos: demostrar que no se cansan, para estar siempre dispuestos a la acción

Madrid
A los políticos, particularmente, les gusta la gimnasia pública, correr, sudar, mostrarse en forma. Es parte de lo que hacen para que confíen en ellos: demostrar que no se cansan, para estar siempre dispuestos a la acción. Ha dicho hace unos días Pablo Iglesias que se siente cansado, y dios la que se armó. De modo que él mismo ha salido a decir inmediatamente que, al contrario, está en forma, dispuesto a la gimnasia electoral, a sudar la camiseta. Qué lástima. Era más atrayente su figura como héroe cansado en un país de gimnastas que están siempre mostrando pesas y músculos, dispuestos a la lucha libre que les corresponde como esgrimistas electorales.




