Una semana decisiva
Esta es la semana clave en la cumbre sobre el Cambio Climático, pero a esta hora no tenemos grandes elementos para el optimismo; más bien lo contrario.

Madrid
Es posible que entre el puente festivo y la campaña electoral nos pase desapercibido, pero no estaría de más recordar que la semana que hoy comienza es decisiva. No para saber quién gobernará después del día 20, ni si volverán algún día los tiempos de las vacas gordas, ni qué equipo ganará la Liga, ni cuantos retuits habrá tenido la frase más ingeniosa del año. No, la semana que hoy comienza es decisiva para otra cosa: para el futuro....sobre todo de nuestros hijos, de nuestros nietos y de los que vengan detrás. Esta es la semana clave en la cumbre sobre el Cambio Climático, pero a esta hora no tenemos grandes elementos para el optimismo; más bien lo contrario. El principio de acuerdo anunciado a bombo y platillo durante el fin de semana es vago, inconcreto e insustancial. No incluye ni tan siquiera la palabra "tratado"; no digamos ya "vinculante"...y a lo máximo que se compromete es a anunciar un cese de las emisiones que provocan el calentamiento a partir del año.....¡¡¡¡2060!!! Es todo lo que hay de momento. Eso sí, hoy seguimos con discursos y más discursos; en este caso de los ministros de Medio Ambiente –por cierto, la ministra española no asiste- y con quince mil personas concentradas en París, con trasiego de coches oficiales, grandes medidas de seguridad y toda la parafernalia propia de los grandes encuentros internacionales.


Pero...chicha, contenido, hoja de ruta para evitar que la temperatura de la Tierra siga subiendo....de eso por ahora no tenemos gran cosa. Y mira que el arranque con Estados Unidos y China entonando el "mea culpa" prometía algo más. China, por cierto, donde mañana mismo van a cerrar colegios, se va a restringir el tráfico y se van a interrumpir los trabajos al aire libre porque la contaminación en el área de Pekín ya es totalmente insoportable. En fin, que si hasta ahora había motivos para denunciar la irresponsabilidad....como salgamos de París sin un acuerdo decente habrá que empezar a pensar en "quemar La Bastilla" (entre comillas) en apretar un poco más a quién toma las decisiones. Porque si no, está visto que no avanzamos.




