El Gordo
"¿Cómo se va a ganar dinero con los libros, si ya tenemos Internet y además la gente no lee? ¡Vaya idea más peregrina y más viejuna! Bueno, pues será viejuna…pero funciona"

Madrid
Me van a permitir que en el día grande de la suerte, con el soniquete de los niños de San Ildefonso atronando todavía en nuestras cabezas –al menos en la mía-, me van a permitir que abramos hoy 'La Ventana' con una historia que no tiene nada de azarosa; pero que reconforta y anima muchísimo. Vamos a ver, si alguien les dijera: “venga, piensa en un negocio de éxito, algo que pueda triunfar y dar dinero”…pues es posible que salieran ideas del tipo…no sé: aplicaciones de móvil, informática, algún proyecto de exportación, algo del campo…como frutas ecológicas servidas a domicilio, incluso ideas de toda la vida, como alquiler de locales, una casa rural, un bar, compra-venta de coches….pero me jugaría algo a que en la lista de supuestos negocios difícilmente entraría algún proyecto cultural; y desde luego ninguna librería.


Porque claro, ¿cómo se va a ganar dinero con los libros, si ya tenemos Internet y además la gente no lee? ¡Vaya idea más peregrina y más viejuna! Bueno, pues será viejuna…pero funciona. O al menos ha funcionado en un barrio de Barcelona, el Poblenou, donde hace dos años un periodista colgó los hábitos para convertirse en librero y ahora tiene que mudarse a un edificio de tres plantas porque el éxito le ha desbordado. Con un dato añadido muy interesante: que ese edificio al que se va a trasladar es un bombón codiciado por todo tipo de franquicias, pero sus dueños han preferido que ahí se instale un negocio de esos que crea tejido social, que da un servicio cívico a los vecinos. Bueno, me ha parecido una historia tan redonda, de coraje personal, conectada con la cultura, la vida y la convivencia, una historia tan gratificante que me he dicho: que sea lo primero que aparezca en La Ventana. Porque la lotería no nos ha tocado –para variar- , pero poder explicar cosas como esta también es un premio. De verdad.




