Rogelio Alonso: "Las críticas de Juncker a la pasividad europea frente al terrorismo son muy pertinentes"
El director del máster en análisis y prevención del terrorismo de la Universidad Rey Juan Carlos, asegura en 'Hoy por Hoy' que el intercambio de inteligencia exige voluntad política

Madrid
El presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker, ha arremetido contra los Estados miembros tras los atentados de Bruselas al considerar que no se ha hecho todo lo que se podía para prevenirlo. Críticas que para Rogelio Alonso, director del máster en análisis y prevención del terrorismo de la Universidad Rey Juan Carlos, "son muy pertinentes. Días después de los atentados de París hubo una reunión muy tensa en la cual se concluía que era necesario aplicar las medidas previstas tras el anterior atentado de Charlie Hebdo", asegura. Por tanto, "están sucediendo declaraciones tras atentados en las que se apela a nuevas medidas pero es evidente que las medidas propuestas no se aplican verdaderamente". Medidas como "la introducción sistemática de datos de los terroristas extranjeros que no todos los países hacen al mismo ritmo, tampoco son operativas al mismo ritmo las bases de datos sobre individuos relacionados con actos terroristas y no hay una aportación sustanciosa de algunos países a la base de datos", describe. En cuanto al PNR, el registro de nombres de pasajeros, no se ha introducido en el ámbito europeo. Un sistema que "puede ser eficaz pero también hay que tener en cuenta que tenemos terroristas que son ciudadanos europeos por lo que hay que dirigir medidas hacia el exterior pero también son necesarias medidas desde el interior".
En el ámbito nacional, Rogelio Alonso considera que el Plan Estratégico Nacional de Lucha contra la Radicalización "es muy pertinente, muy necesario. Pero de nuevo nos encontramos con el mismo problema: es muy difícil compartir inteligencia. El intercambio de inteligencia exige una voluntad política muy firme. Este plan no se aprueba hasta febrero del 2015, casi cuando la legislatura se está extinguiendo, y por tanto no se puede aplicar". El plan de lucha contra la radicalización, por tanto, "no se está aplicando de una manera integral. Nos contentamos con determinados gestos".




