¿Fútbol contra el fanatismo terrorista?
Es muy optimista pensar que quienes asesinan por venerar a Alá duden porque “sus idolatrados” futbolistas intenten inocularles la razón

.

Madrid
Propone el periodista John Carlin que en la próxima Eurocopa de Francia los jugadores musulmanes hagan una campaña de condena al terrorismo islamista, como la que hizo el mundo del fútbol contra el racismo. Su relevancia internacional sería evidente y su testimonio pondría voz a muchos correligionarios que quizás no se manifiesten por miedo. Hasta ahí su virtud.Otra cosa es su eficacia. Es muy optimista pensar que quienes asesinan por venerar a Alá y no escuchan ni a sus padres en el momento de hacerse estallar duden porque “sus idolatrados” futbolistas intenten inocularles la razón. Y es resbaladizo también que sean los jugadores musulmanes los protagonistas porque sería dar carta de naturaleza a la razón de la sinrazón de estos terroristas: que en sus crímenes hay una motivación religiosa, cuando sólo es el burdo pretexto para ennoblecer lo innoble. Imaginamos a Ozil, Khedira o Abidal tan lejos de ellos como a sus compañeros católicos, judíos o ateos. Que el futbol clame contra el terror nos parece una buena idea, pero a esta concreta quizás habría que darle una vuelta.




