Últimas noticias Hemeroteca

Lunes, 20 de Enero de 2020

Otras localidades

Moda sí, pero con hilos sostenibles

El reciclaje del hilo se lleva a cabo desde los años 40, y la técnica está avanzando para que el respeto al planeta sea desde los fabricante hasta los consumidores.

En nuestro abecedario, una de las letras que pueden atascarse cuando comenzamos a hablar es la R. La diversión máxima de los logopedas.

Si quiere practicar, pronuncie estas palabras: Reducir, Reutilizar y Reciclar. La regla de las 3 erres fue una propuesta de la organización GreenPeace para concienciar en la disminución de residuos y así proteger el medio ambiente. Esta idea pretende que nuestros hábitos de consumo tiendan a ser responsables y sostenibles.

En este sentido, hoy en día se reciclan todo tipo de materiales, y cada vez más se tiende a la reutilización pensando en originales segundas vidas de las cosas. Internet esta plagado de buenas ideas. Por ejemplo, convertir un palé de madera en el somier de una cama, ruedas de coche como macetas, o una maletín antiguo como armarito con estanterías.

Pues bien, además de todo esto, en el mundo de la moda también se está poniendo de moda, permítanme la redundancia, reciclar el hilo de nuestras prendas. Digo que se está poniendo de moda, pero, como nos cuenta Pablo Romero, de la dirección de marketing de la empresa textil Hilaturas Ferre, reciclar hilo de algodón es una práctica que se lleva a cabo desde los años cuarenta. 

En sus orígenes se hizo por necesidad económica, y en la actualidad se pone en valor la necesidad imperante que tiene el medio ambiente si queremos conservarlos para las nuevas generaciones. Pablo Romero nos da algunos datos:

Dentro de las fases de este proceso de reciclaje, 1. son fundamentales los proveedores de telas. Estas proceden tanto de ropa usada como de restos de los patrones de ropa ya confeccionada. Los distribuidores se encargan de entregarlo con el máximo contenido de algodón y seleccionado por colores. 2. Estas telas se destruyen para hacerlas más pequeñas y conseguir la parte primitiva. 3. A continuación se mezcla con otras fibras sintéticas, acrílicas o con algodón virgen para proporcionar más longitud de fibra y resistencia y 4. finalmente se carda para paralelizar las fibras y obtener el hilo en las máquinas de hilatura. En función del destino del hilo que marque el cliente, el grosor será de mayor o menor tamaño.

Una vez conocidas las fases, conviene saber de donde procede el hilo sintético con el que complementa el algodón reciclado. Escuchen, porque... quien le iba a decir a los pioneros de los años cuarenta que en el siglo XXI ese algodón se mezclaría con botellas de plástico y también de la planta del cáñamo.

Superadas estas fases, el hilo se convierte en tela y las empresas diseñadoras confeccionan nuevas prendas que concluyen el círculo del reciclaje volviendo al mercado. Y en este cuasi infinito mundo de la reutilización, tarde o temprano llega el downcycling.

Ya hay compañías de moda que están integrando a su imagen corporativa la idea del reciclaje instalando contenedores de ropa en sus tiendas y a cambio ofrecen descuentos. Esto tiene un claro objetivo:

Eso sí, no se extrañen si en la etiqueta no ven referencia a este hilo de segunda mano porque no todas las empresas lo reconocen, a pesar de que tiene un valor positivo.

Después de conocer todo esto, solo queda saber qué proceso es más caro: hacer hilo con algodón virgen o el reciclaje del hilo.

Lo que parece claro es que afortunadamente cada vez más sectores se están comprometiendo con el medio ambiente, y la técnica está avanzando para que el respeto al planeta sea desde los fabricantes, hasta nosotros y nosotras que consumimos, y tenemos el deber moral de hacerlo con conciencia por el planeta y las nuevas generaciones.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?