Crónica de una bronca anunciada
Los aficionados del Legia han hecho exactamente lo que nos temíamos que podían hacer

Madrid
Ayer asistimos a la crónica de una bronca anunciada. Lo venían telegrafiando desde hace dos semanas y nadie ha hecho nada para evitarlo. Ni la policía de Polonia, ni la policía española. Han llegado al Bernabéu, algunos con entrada, algunos sin entrada. Y han hecho exactamente lo que nos temíamos que podían hacer.
Estos no han venido a ver el fútbol. Han venido a romper escaparates, tiendas, lunas de coches. A agredir a mendigos en la Plaza Mayor. A agredir a camareros y camareras. A partirse la cara con la policía. A agredir a la policía. Estos salvajes a los que increíblemente se les permite seguir viajando por Europa como si fueran turistas. ¿Pero no se les puede prohibir que viajen cuando sabemos quiénes son? Si están fichados. Si es muy fácil.
Y si no, otra solución para la UEFA, para que no viajen. Se expulsa a su equipo de las competiciones europeas y así ya no vienen. Porque ¿qué vamos a esperar a la siguiente? ¿A dónde van a hacer el siguiente viaje turístico? ¿Qué ciudad van a destrozas en el siguiente desplazamiento de su equipo? Es increíble que en 2016 siga pasando esto. Alucinante, increíble, pero cierto.




