Todos contra el machismo
Me parece que después de todo el pacto de Estado sobre violencia de género no es un mal comienzo de legislatura, porque significa implicar a todos; y porque el machismo –mal que nos pese- es transversal

Madrid
Hay expresiones y conceptos que a base de manosearlos extravían su valor, se devalúan. Y uno de los ejemplos más claros quizás sea el de pacto de Estado. El planteamiento original es impecable porque proyecta una idea de compromiso general por encima de intereses particulares –o partidistas- y eso está muy bien. Pero hace demasiado tiempo que en la política española ese recurso se utiliza o para plantear objetivos cuasi utópicos, es decir para no hacer nada; o para descafeinar cambios más ambiciosos.
Sea como sea, la nueva legislatura arranca hoy en el Congreso con la posibilidad de que esta tarde se apruebe un pacto de Estado…y resulta que es uno muy especial: un pacto contra la violencia machista. Creo que hay que saludarlo como una buena noticia, casi como un acto de justicia, y estar atentos a que no quede en un brindis al sol.


Hay que meter más dinero, porque se ha recortado bastante en los últimos años; hay que reforzar los mecanismos de protección y de acompañamiento judicial; hay que incluir como violencia machista episodios que ocurren fuera del ámbito de la pareja; y sobre todo hay que inundar el sistema educativo con un chorro de valores y pedagogía que detenga este dramático relevo generacional del machismo. Todo eso aparece más o menos esbozado en el texto que han pactado PP y PSOE, como en los viejos tiempos, y al que seguramente darán su apoyo esta tarde el resto de grupos.
Porque esto es sólo el comienzo, tardaremos por lo menos medio año en que esas medidas –o las que sean- se conviertan en realidad. Pero a mí me parece que después de todo no es un mal comienzo de legislatura, porque significa implicar a todos; y porque el machismo –mal que nos pese- es transversal.




