Pacto en Euskadi
El PNV elige al PSOE para gobernar en Euskadi porque Urkullu huye de las aventuras soberanistas y los socios se comprometen a profundizar en el autogobierno con respeto a los procedimientos

Madrid
El PNV y el Partido Socialista de Euskadi van a ratificar este lunes el acuerdo para un pacto de gobierno en esta comunidad. Una comunidad muy entrenada en el pacto: desde la recuperación de la democracia nunca ha habido mayorías absolutas, y en las diez legislaturas desde entonces solo tres han sido monocolor (tres gobiernos del PNV en solitario y una de los socialistas), tres gobiernos fueron bipartitos y tres tripartidos.

Pepa Bueno

Pepa Bueno
Nacionalistas y socialistas tienen además experiencia juntos, ya a final de los 80, años duros con ETA a pleno rendimiento, años en los que Rosa Díez por ejemplo fue miembro de ese gobierno PNV-PSOE. El acelerón de la historia que vivimos ha mandado al baúl de los recuerdos los detalles de nuestro pasado reciente.
Pero volviendo al 2016, Urkullu, el líder tranquilo, huye de las aventuras y elige al Partido Socialista para gobernar. Y los socialistas compensan su desastroso resultado electoral del 26 de septiembre entrando en el ejecutivo y manteniendo una cuota de poder institucional.
El acuerdo hay que leerlo en clave vasca pero permite interesantes derivadas para los muchos debates abiertos en España.
Primera derivada: el PNV elige al PSOE para gobernar en Euskadi porque Urkullu huye de las aventuras soberanistas y los socios se comprometen a profundizar en el autogobierno con respeto a los procedimientos. Es decir, no iniciarán el camino a ninguna parte del soberanismo catalán.
Pero además, el PNV negocia los presupuestos generales del Estado con el PP. El antiguo pragmatismo nacionalista, desaparecido en Cataluña, está en plenitud de facultades en Euskadi. Habrá que ver cómo se cuadra el círculo si es que se cuadra, al tener en el mismo acuerdo de presupuestos al PNV y a C’s, el único partido que ha cuestionado abiertamente el concierto económico vasco.
Segunda derivada: en el peor momento de su historia reciente, el PSOE gobierna ya en solitario o en coalición en 10 de las 17 comunidades autónomas: Andalucía, Canarias, Cantabria, Asturias, Valencia, Castilla-La Mancha, Extremadura, Baleares, Aragón y ahora Euskadi. Con pactos variados con Podemos, Ciudadanos, PNV, CC y otras formaciones regionales. Eso sí que es aceptación del principio de realidad y motivo de reflexión ante el nerviosismo que provoca en algunos socialistas el entendimiento con los nuevos partidos. Porque o el PSOE experimenta una remontada de las que no hay memoria política o sólo volverá a gobernar España pactando con otros.
Y como este tiempo que vivimos no da un paso sin generar una contradicción, una pregunta para los socialistas vascos. ¿Someterán el acuerdo con el PNV al voto de la militancia? El PSE lo reclamó alto y claro para la abstención a Rajoy. Esta tarde en teoría debe decidirlo su comité nacional, el equivalente al comité federal. Pero mientras llega esa respuesta, lo que ya tenemos es otra evidencia de la fractura socialista. La gestora que gobierna de forma provisional el partido valoraba ayer el acuerdo en Euskadi en un comunicado escueto en el que básicamente decía desconocer los términos del pacto. Para la remontada tienen que resolver antes algunos trámites internos como el de hablar unos con otros.




