Kris Tompkins, la millonaria que compra bosques para salvarlos
La filántropa se dedica a la conservación de la biodiversidad, labor que comenzó junto a su marido Douglas, fallecido en 2015, a través de la fundación Conservation Land Trust

Kris Tompkins, presidenta de la fundación Conservation Land Trust de preservación del medio ambiente. / Eugenia García

Madrid
Este jueves la Fundación BBVA entrega sus premios a la Conservación de la Biodiversidad y, en la categoría de Latinoamérica, este año lo ha ganado una fundación conservacionista privada: la Conservation Land Trust, que fue creada por un emprendedor de Estados Unidos, Douglas Tompkins, el creador de la famosa tienda de campaña con forma de iglú o co-fundador de la conocida firma de ropa de montaña Northface.
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Kris Tompkins y el deber ético de proteger el medio ambiente
Impactado desde su juventud por los paisajes de la Patagonia, este visionario ecologista dedicó buena parte de su patrimonio en comprar unas tierras que estaban siendo devastadas en la costa sur de Chile para crear un Parque Nacional. De esa primera iniciativa han pasado ya dos décadas y su fundación se ha convertido en la mayor iniciativa privada del mundo que compra tierras y las dona a los gobiernos para que las conviertan en áreas protegidas.
Douglas Tompkins murió hace menos de un año, pero su viuda, Kristine, sigue con su legado, y este jueves recogerá en Madrid este merecido premio. Antes de la gala, la Sra. Tompkins ha estado en La Ventana para detallarnos cómo funciona su fundación y cuándo comenzaron a interesarse por la preservación de la naturaleza.
Todo comenzó cuando Douglas y ella se enamoraron. Su primer marido trabajaba con él y ella trabajaba para la primera esposa de Tompkins. Cuando comenzaron la relación Kris decidió jubilarse con cuarenta y cuatro años y se marcharon al Cono Sur para comenzar a trabajar en la conservación. "Empezamos a comprar terrenos que estaban en venta y en los últimos veinticinco años hemos hecho mucho más de lo que imaginamos que era posible", ha señalado.

Roberto Sánchez y Kris Tompkins en el estudio central de la Cadena SER. / Eugenia García

Roberto Sánchez y Kris Tompkins en el estudio central de la Cadena SER. / Eugenia García
El primer proyecto los llevó a Chile. Allí, en el año 1991, compraron trescientas mil hectáreas que atravesaban el país, desde la frontera con Argentina hasta el Océano Pacífico. "Nos llamaban la pareja que cortó a Chile en dos. Estaban preocupados por si intentábamos crear un estado como Israel en Chile o un basurero nuclear para Estados Unidos. Hubo muchas acusaciones", ha desvelado.
Kris ha reconocido que ha sido un año duro, porque eran inseparables y por eso "es una gran pérdida". El mejor homenaje que puede hacerle es continuar con su proyecto común recordando las palabras de Douglas: "Mi marido siempre dijo que el frente medioambiental es muy ancho. Cada persona debe sumarse a esa línea de la forma que pueda. Es algo moral y ético hoy en día".




