Reto y soberbia en el Congreso
Análisis de la bronca de ayer en el hemiciclo

Madrid
Por lo que hacen diputados los chicos son expulsados en las escuelas, o debieran ser expulsados. Muchas de estas señorías bien aseñoradas son profesores, es decir, gente que podría expulsar a los chicos si se comportan como ellos se comportan en una casa tan seria como el Parlamento. Es vergüenza ajena e indignación lo que siento cuando advierto en esos comportamientos arrogancia, desafío y soberbia. He visto parlamentarios que se retan a verse las caras como los matones de barrio y pienso en mi maestro Emilio Lledó cuando nos enseñaba tolerancia y duda, respeto, desde lo alto del aula. La pena es la rabia de los desencantados.




