La radio es un milagro

Madrid
Leo que el Chapo Guzmán, famoso bandido mexicano, sufre alucinaciones, escucha música en una radio apagada. La radio es capaz de eso y de más. Mi madre no quiso que entrara la radio en nuestras vidas porque estimaba que un mueble que hablaba era cosa del diablo. Finalmente ese diablillo entró en casa. Aun hoy a mí me parece un milagro que apretando un botón empiece a hablar ese aparato, con la voz de Pepa, de Gemma, de José Antonio, de Francino, de Ángels, de Manu, de Macarena. Al Chapo le parece una alucinación que la radio hable sola. A mi me parece que siempre habla sola también cuando está apagada.




