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Viernes, 06 de Diciembre de 2019

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Paul Walker, el ángel de la velocidad

Se estrena “Fast and Furious 8” y nuestra sección “La crónica negra de Hollywood” recuerda la muerte en accidente de uno de los principales protagonistas de esta saga: Paul Walker.

En una de las escenas finales de la película Fast and Furious 7 vemos al personaje de Paul Walker jugando con su hijo y su mujer en la playa. Sus compañeros le observan con cariño desde lejos y entendemos que es una despedida, que no volveremos a ver al actor en la saga. Suena la canción “See you again” que Wiz Khalifa compuso en homenaje a Walker mientras vemos imágenes de distintas escenas de la saga protagonizadas por el actor. Es entonces cuando se escucha la voz de off de su compañero y amigo Vin Diesel despidiéndose de él: “Yo solía decir que vivía de medio kilómetro en medio kilómetro y por eso éramos hermanos, porque tú también lo hacías. No importa dónde estés, si a medio kilómetro o al otro lado del mundo. Siempre estarás conmigo y siempre serás mi hermano”. Paul Walker había fallecido durante el rodaje de la película con apenas 40 años de edad.

Paul Walker comenzó su carrera como actor infantil en diversas series de televisión de los años 80. Fue también modelo publicitario y participó en algunas películas de serie B durante la década de los 90. Su primera experiencia en el cine de Hollywood fue en la película “Pleasantville”, en la que interpretaba a un jugador de baloncesto que se enamoraba de Reese Witherspoon en ese mundo paralelo de series televisivas que era Pleasantville. Era el año 1998. A partir de ese momento Walker inició una carrera estelar que le llevaría a protagonizar más de 20 largometrajes. Películas de todos los géneros. Cintas de terror como “Nunca juegues con extraños”, thrillers y películas de aventuras como “Inmersión letal”, “Bajo cero” o “Timeline”, dramas bélicos como “Banderas de nuestros padres” o comedias románticas como “Alguien como tú”. Paul Walker era un actor muy versátil.

Pero sin duda lo que más fama le dio fue su participación en la saga Fast and Furious”, también conocida como “A todo gas”, con sus historias llenas de coches y acción. La primera película estrenada en 2001 resultó todo un éxito comercial y cada poco tiempo la saga volvía con nuevas secuelas aún más taquilleras. Compartiendo pantalla con Vin Diesel, Michelle Rodriguez o Dwayne Johnson, su personaje del policía infiltrado Brian O’Conner era el favorito de muchos de los seguidores de la franquicia.

Una de las grandes pasiones de Paul Walker era la biología marina. En 2010 cumplió su sueño y protagonizó una serie documental sobre el tema para el canal de National Geographic. Su otra pasión eran los coches. Le gustaba la velocidad y solía competir en la serie de carreras para aficionados Redline time attack. Además poseía una vasta colección de coches, algunos de cuyos modelos, como un Porche Carrera GT del que solo se fabricaron 1500 unidades, los utilizó en las películas de la saga “Fast & furious”.

Colección de coches de Paul Walker

Esa pasión por la velocidad fue lo que le unió a su amigo Roger Rodas que era también su asesor financiero. El 30 de noviembre de 2013 los dos habían asistido a un evento benéfico para las víctimas del tifón Haiyan. Eran las tres y media de la tarde cuando abandonaron el local en la ciudad de Santa Clarita en California y se subieron al Porche favorito de Walker. Rodas conducía y Walker iba de copiloto. No habían recorrido ni siquiera un kilómetro cuando, al tomar una curva, el conductor perdió el control del automóvil y éste se estrelló contra un poste eléctrico y un árbol. Tras el impacto el vehículo estalló en llamas y los dos hombres perecieron carbonizados.

Los cuerpos habían quedado irreconocibles y se necesitaron los archivos dentales del actor y de su amigo para reconocerlos. Enseguida comenzaron las investigaciones policiales. El informe de la policía dictaminó que no había un segundo coche implicado en el accidente por lo que se descartaba las sospechas de que estuviera participando en una carrera clandestina con otro vehículo; tampoco había indicios de alcohol u otras drogas ni la calle presentaba desperfectos que hubieran podido provocar el choque. Tanto la hija de Paul Walker como la familia de Rodas interpusieron demandas contra la casa Porche alegando que el coche tenía numerosos defectos de diseño. Pero el juez falló en su contra dictaminando que todo se había debido a la imprudencia del conductor que conducía a una velocidad superior a los 150 kilómetros por hora. Además Porche demostró que Walker llevaba ocho años sin cambiar los neumáticos cuando se recomendaba hacerlo cada tres.

Aclarado el accidente aún quedaba el problema de terminar la séptima película de Fast and Furious que el actor estaba rodando en el momento de su fallecimiento. Utilizando técnicas digitales se recreó la imagen de Walker, más el doblaje de sus propios hermanos, Cody y Caleb, que le sustituyeron en las secuencias en las que se le veía de espaldas o de lejos. De esta forma se pudo terminar la película. Además el guión se cambió sobre la marcha para que hacia el final se insinuara que Walker iba a abandonar el grupo y no saldría más en futuras secuelas de la saga.

“Fast and Furious” siete se estrenó año y medio después de la muerte del actor y fue un éxito en todo el mundo. La película fue la ganadora en 2015 en los premios MTV que vota el público americano y Vin Diesel y Paul Walker fueron elegidos también la mejor pareja cinematográfica del año. Al recoger el premio Diesel lloró emocionado recordando a su compañero.

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