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Lunes, 23 de Septiembre de 2019

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“No creo en los milagros, creo en la pericia de los pilotos”

José Manuel Pulgar, el superviviente español del accidente de avión de Durango (México), cuenta su experiencia en ‘Hoy por Hoy’ desde el hospital en el que se recupera de las heridas

¿Cómo se encuentra?

Cada vez mejor. He sido de los más afortunados. Me acaban de poner un collarín. Al principio pensaban que tenía algo roto, pero no. De momento, estoy en observación por el dolor que tengo en la espalda y en el costado.

¿Qué recuerdo tiene del accidente?

Fue muy caótico. El avión estaría en el aire como cinco minutos o menos. Cuando estábamos volando se juntaron dos tormentas y el avión dio la vuelta para aterrizar. Pero tuvimos un impacto inicial, no sé si fue un golpe de aire o el piloto rebotó. El segundo impacto fue bestial y con el tercero nos arrastramos por el suelo. Aquello era un caos: volaban maletas por el aire, tú te encontrabas fuera del sillón –gracias al cinturón no salías despedido-, apretado contra un extremo, cuando no delante.

¿Qué pensó en ese momento?

En el primer momento pensé que aterrizábamos; en el segundo, que nos estrellábamos; y en el tercero, que fue cuando sentí fuego en la espalda, pensé que me quemaba, pero era el calor del fuego.

¿Cómo consiguió salir?

La tripulación de vuelo, gente muy experta, abrió las puertas. Salimos por las puertas de emergencia.

¿Qué hizo cuándo salió?

Echar una mano. Tenía a una persona a mi lado que no podía salir. Di la vuelta, pero no sabía que estaba atorada. En el camino me encontré a más gente intentado ayudar a los demás. Nos ayudamos unos a otros. El capitán estaba atrapado también. Otro chico y yo lo trasladamos hasta donde pudimos porque le dolía la espalda y desde ahí vimos cómo se quemaba el avión. Estábamos a 15 metros del avión.

Viendo cómo ha quedado el avión, es casi un milagro que no haya habido víctimas mortales.

No creo en los milagros. Creo en la pericia de los pilotos. El piloto lo aterrizó de tal forma que no se partió. Y lo segundo, la solidaridad de todos: gente que ayudó a otra gente. Había un señor que protegió a su hija con su cuerpo porque no tenía asiento. Y no me explico cómo pudo sujetarla con sus brazos porque el movimiento del avión era increíble. Su hija no tiene ni un rasguño y su mujer tiene quemaduras y se rompió el tabique nasal.

¿Cuándo volverá a España?

Quiero volver lo más rápido posible por el trabajo. Mi compañero está pendiente de coger las vacaciones y ahora mismo no creo que las pueda coger. Seguro que alguna broma nos gastaremos. Ahora estoy de baja porque tengo que llevar un collarín quince días. Cuando me lo quiten, a trabajar.

¿Volverá en avión?

Sí, en avión. El barco se me hace muy largo. Lo que me va a dar mucho miedo será el despegue. El momento de la carrera inicial me va a dar mucho miedo. Pero sé que lo tengo que hacer, no hay más remedio.

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