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Kokoshca, el expresionismo hecho disco: "El mal acecha en cada rincón de la sociedad"

Una charla con Kokoshca da para mucho: 'La Doctrina del Shock' de Naomi Klein, la corrupción de los másteres universitarios, el feminismo, la historia de un bala perdida de pueblo, el indie provinciano, el 'boom' festivalero y los entresijos de su último disco, 'El mal'

Kokoshca presenta 'El mal' el próximo 9 de noviembre. /

Oskar Kokoschka fue una de las figuras más influyentes del arte europeo en la primera mitad del siglo XX convirtiéndose en uno de los mayores exponentes del expresionismo. Ejemplo de ello son sus característicos retratos y paisajes que de hecho, dos de ellos pueden verse en el Museo Thyssen de Madrid. Su particularidad artística y la sonoridad de su nombre captaron la atención de unos estudiantes que, posteriormente, allá por el 2008, crearían un grupo de música con su nombre, eso sí, sin la 'k' final.

Portada del disco 'El mal' de Kokoshca / Sonido Muchacho

Diez años después de su nacimiento, Kokoshca va acercándose al artista que da su nombre. Si los cuadros del pintor estaban cargados de capas que resquebrajan la realidad, los discos de esta banda pamplonesa no se diferencian mucho. Su séptimo cedé, 'El mal', que sale a la venta este 9 de noviembre y está editado por Sonido Muchacho, busca ahondar más en la expresión de los sentimientos.

Amaia Tirapu, Iñaki López (voces, guitarras y letras) y Álex López (batería) me esperan al fondo de un bar laberíntico de Malasaña. Ellos son cuatro, falta Íñigo Andión (bajista), y pintan los rincones más desconocidos de este disco que se presenta con una portada roja que simboliza la maldad.

Si con vuestro anterior trabajo 'Algo real' queríais plasmar la honestidad y el sentir cosas reales, ¿cuál es el principal mensaje de 'El mal'?

Amaia: También va de la honestidad, eso siempre, pero en general habla un poco del mal como un concepto externo, más allá de la maldad que puede tener de cada uno. Hablamos del mal como eso que acecha en cada rincón de la sociedad, de la vida, del amor, está en todas partes.

"El mal" también es el tema que cierra este disco (cuenta con 12 canciones) y me parece una auténtica locura donde se vislumbra mucha crítica al mundo.

Iñaki: Es una canción que ha estado macerando varios años y estaba siendo difícil de resolver. Al final por pura lógica racional había que acabarla para este disco. La dividimos en partes, es como si coges un solomillo y lo vas troceando y luego lo juntas. Hay una introducción que es como una especie de pregón folclórico y luego está dividida por secciones; habla un poco de la moda, de las drogas legales que la gente tomamos o toman y luego va avanzando.

De izquierda a derecha: Álex, Íñigo, Amaia e Iñaki. Ellos son Kokoshca / Sonido Muchacho

Y en una de las infinitas frases que tiene este tema, he destacado una porque me parece que está muy de actualidad: "He visto el mal en un máster de emprendimiento en Deusto". ¿Qué está pasando con el tema de los másters?

Iñaki: Había más MBAs allá por 2011 que los que nuestra sociedad podía reincorporar. (Todos miran a Álex justo en este momento)

Álex: Trabajo en una sala de conciertos en San Sebastián y todos los cuatrimestres aparecen por allí un grupo de chavales que están estudiando un master de estos de emprendimiento en Mondragón, Deusto o donde sea y todos vienen con el mismo rollo de que han montado una empresa, una ‘startup’. En mi generación no había esas movidas y ahora vienen con estas empresas donde ganan o pierden dinero y su conocimiento y nota va en eso, en cuanto ganan o como gestionan la empresa. Me parece atroz. Todas las semanas vienen que quieren hacer una fiesta para ganar dinero.

Iñaki: No estamos en contra del emprendimiento ni nada de eso, no va por ahí. Sino que va por la superficialidad de estos mensajes que sí que calan con el neoliberalismo.

Mi pregunta iba más enfilada a cuál es vuestra opinión sobre lo acontecido con los casos máster de Cifuentes, Casado, Montón...

Álex: Va de la mano. Todos esos momentos de corrupción no existen sin una conducta instaurada en la sociedad de que eso es algo valioso. Para qué quiere Casado un Máster, para chulear. Y los chavales estudian esto porque tiene un valor. Y no tienen ninguno, creo.

El sonido característico de Kokoshca está en este disco, no desaparece, pero también hay lugar a la experimentación como en "Bom Bom" con ritmos más latinos o en "Calle lloviendo" con guiños al flamenco. ¿Qué otras experimentaciones podemos encontrar?

Amaia: En la primera canción que se llama "El Rey" hay unos vientos que parecen The Beatles, unos coros y una secuencia de acordes que nunca la habíamos hecho.

Iñaki: Hemos metidos samples por primera vez en nuestra vida en "Alarma". Sí que hemos experimentado un poquito más. Otro ejemplo es que hemos metido una sierra mecánica que es de Marc de Doble Pletina, un grupo de Barcelona. Tampoco somos un grupo especialmente experimental, simplemente hemos coqueteado un poco más.

Álex: ¿Antes había boleros? Había cercanías y construcciones de boleros como con "El bosque".

Amaia: No me parece un bolero. Ahora sí que hemos hecho un par de boleros.

Este par de boleros son "Me arranqué la piel a tiras" y "Tarde". Además de "Frio" y "El Levatián" que tratan del desamor. También son temas mucho más pausados ¿Os sentís igual de cómodos haciendo este tipo de canciones?

Amaia: Nos gusta hacer cosas lentas.

Iñaki: Todos tenemos estados eufóricos, todos tenemos estados reflexivos e intentamos reflejarlo en la música sin restricciones en ese aspecto. Nos gustan mucho las canciones lentas, las rápidas, todo lo que hagamos nos gusta (risas).

Si un tema sobresale ese es "Seguiremos en pie" que es un alegato a resistir y sacar fuerzas para seguir pese a que las cosas vayan mal. También destacan los que ya habéis comentado anteriormente: "El rey" y "Alarma".

Amaia: "El rey" es una crítica a la educación actual que desde pequeño casi te alienan en el cole con un horario, aprende esto o lo otro, en vez de enseñarnos a pensar por uno mismo y abrirte la mente. Al final tener un rey es alguien que controla eso, puede ser un rey, un profesor o tu mismo el que al final te estés alineando.

Iñaki: Es eso, al final la narradora acaba matando al rey y no sabe qué hacer porque no tiene nadie que le gobierne. Por su parte, "Alarma" habla de la gestión que se hace de los atentados mediáticos, es un poco la base de 'La Doctrina del Shock' de Naomi Klein. Resumiendo un poco, había una escuela de economía en la Universidad de Chicago en los años 50-60 que la dirigía Milton Friedman, quien fue un adalid del capitalismo. Vieron que con algunos experimentos con electroshock los pacientes reaccionaban de una manera más subordinada a los estímulos de después. Es decir, una persona a la que habían puesto estos electroshocks luego iba a ser más receptiva a lo que quisieras manipularle. Entonces aplicaban esa teoría a la economía, con la escuela social de Chicago, los 'Chicago Boys', de quienes también hablamos en "El mal". La doctrina es eso, una manera de "shockear" a la población, en este caso con un golpe de estado o con unas huelgas con las que echar a Allende o Pinochet con shock. En el caso de ahora pensamos que los atentados se utilizan de esa manera, o se utilizaban, porque si te fijas ahora ya no hay. "Alarma" habla un poco de eso, de la gestión que se hace de los atentados, que a veces pensamos que son autoatentados, con como los recibimos ahora con la sociedad de la información que tú estás pendiente todo el rato con Twitter y es un poco es el terror que ejerce el poder.

Amaia: El poder quiere que estés aterrorizado para controlar. El miedo es la mayor arma de control.

Iñaki: Quieras o no, si la sociedad de la información amplifica todo y se sesga la información y no hay una información crítica de cómo surgen las cosas... Si te paras a pensar, la gente asume lo que le dicen los medios. Incluso con el atentado de Barcelona, nadie está cuestionándose la información que llega sobre el imán de Ripoll, que si el informante del CNI o el director del periódico escribió una nota en Twitter. "Alarma" es eso, que ahora estás haciendo alarma para crear un shock.

Anteriormente, el sonido era mucho más 'garage' en los primeros discos, pero ahora ha evolucionado ¿cuál ha sido la evolución en estos diez años?

Amaia: El grupo ha evolucionado tanto en miembros porque primero empezamos dos, Iñaki y yo, luego vino Javi, estuvimos unos cuantos años con él hasta que se fue a vivir a Londres. Después entraron Álex e Íñigo y ya nos hemos mantenido. Si entra y sale gente el sonido cambia, la forma de componer cambia y tú vas cambiando. Vas escuchando cosas nuevas, vas tocando mejor, teniendo más recursos.

Este disco demuestra la versatilidad de Kokoshca que no se encasilla en un estilo u otro.

Iñaki: Está guay porque tú dices eso y otros dicen lo contrario.

Amaia: Cada canción es distinta y no nos importa que no todo el disco sea parecido. Cada canción es una cosa, una es un bolero otra es latina…

¿Cuál es el ritual con el que surgen las letras?

Amaia: Las letras nos cuestan bastante. Igual empezamos por una frase o un estribillo que nos gusta o sobre lo que queremos hablar y luego ya es desarrollarlas.

Iñaki: Varía. A veces tienes una idea sólida de lo que quieres transmitir y otras veces experimentas y vas jugando a ver qué sale.

Hay un tema que me flipa y quiero saber quién es Txomin Molina.

Iñaki: “Txomin” es alguien que no conocemos. Era un personaje de Tafalla, el pueblo del bajista (Íñigo), típico bala perdida.

Amaia: Que murió.

Iñaki: En principio murió. Tampoco lo sabemos, la gente no lo sabe, de eso va un poco la canción.

Amaia: Pero Íñigo dice que murió.

Iñaki: Sí, pero había muchos años que la gente pensaba que había muerto y aparecía. Hay una frase que dice "todos te daban por muerto y apareces otra vez en las fiestas del pueblo". Yo me lo imaginaba como bien peinado con una novia…

Hay un tema dedicado a 'Las chicas' que canta "las chicas al pasar el alma te helarán". ¿Creéis que los grupos mixtos, como es vuestro caso, o femeninos, tienen la misma visibilidad en la música indie?

Amaia: Es un recorrido natural, cada vez hay más chicas y es algo que tiene que pasar. Pero este es un debate muy cansino. Cada vez me doy cuenta que he vivido una realidad que las chicas de mi edad no han vivido. De pequeña veía a The Beatles y yo quería ser The Beatles, me da igual que fuesen tíos, para mí esa diferencia de chico o chica nunca la he tenido. En mi casa mis padres me han educado de la manera que yo puedo hacer lo mismo que un chico. En el colegio nunca tuve problemas por empezar a tocar la guitarra o montar un grupo, eso sí, tenía que montarlo con tíos porque no había chicas que tocasen a mi alrededor. Luego me doy cuenta de que el discurso de las tías es porque no había referentes mujeres pero es que hay que quitarse esas barreras estúpidas. Somos personas. Hay algo que yo lo he vivido muy natural y que no es así. Está claro que hay muchas menos mujeres tocando, eso es así. Pero todo esto es algo que tiene que venir desde tu casa, de tus padres, de tu entorno; que las chicas podemos hacer lo mismo y más a la hora de tocar un instrumento. No sé, yo me corté el pelo como The Beatles cuando tenía 15 años y no es que quisiera ser un chico sino que mis referentes eran ellos y es algo que pienso estos años y choca con otro discurso de otras tías que han vivido otra realidad. Lo guay sería que nos educasen a todas como a mí para que no sintiesen eso. También es cierto que a mi alrededor, con la gente que he tocado o gente con la que me he rodeado, piensan como yo y no he tenido ningún problema. Claro, yo no quiero tener amigos machistas, influye eso. No puedo hablar de algo que yo no he vivido pero entiendo que existe, que existe el machismo en muchísimos sitios, pero creo que la manera de que vaya desapareciendo tiene que ser con una evolución natural y que ya está pasando. Ojalá dentro de muy poco sea todo igual pero creo que todavía falta tiempo.

Cambiando un poco de tema, quería que me explicaseis un poco más una teoría vuestra que leí en una entrevista que disteis en 2010 en Hipersónica donde hablabais de una diferencia entre los grupos de las grandes ciudades y el resto.

Iñaki: ¿Te ha hablado Amaia de "la máquina"?

Amaia: Sí, ahora se lleva lo de los tatuajes. ¿Has ido a "la máquina"? Metes los brazos y listo (muestra los brazos como si los tuviese totalmente tatuados). Un dato importante, somos cuatro en el grupo sin ningún tipo de tatuajes, ni uno. Cómo te quedas.

Iñaki: No es poner en valor, pero sí que veíamos que los grupos de referencia muchos de España no son ni de Madrid ni Barcelona. Son de Granada, Gijón, Donosti...

Amaia: Estas un poco al margen de la moda. Tanto de vestir, como de lo que se lleva, de la música, de estar en la onda, te centras más en el mensaje artístico. Al final, estar en una ciudad grande hay mucha competencia y mucha chorrada con lo de ser conocido. En Pamplona estas tocando y oye, te llaman para tocar en Madrid y vas y flipas. Qué guay pero ya. Estas a otra cosa. Te centras más en tu música, en tus canciones y te puede salir algo más personal.

Iñaki: Quizás eso hoy en día está disipado. Si estás en Instagram da igual que estés en La Hurdes o que estés en Madrid. Estás en la nube. Aunque es cierto que te centras más en lo que quieres contar que en lo que la sociedad quiere que tú cuentes. Pero ojo, hay grupos maravillosos en las grandes ciudades.

¿Y qué música se escucha en la furgo de Kokoshca?

Amaia: Cada vez pone la música uno. Escuchamos cosas parecidas, luego cada uno descubre grupos a otros, también se escucha música que a mi no me gustan.

Iñaki: Yo escucho música cada vez más clásica. Álex es la persona que como su trabajo es promotor está mucho más pendiente de la actualidad, entonces a veces es al que más criticamos pero a la vez es con el que más descubrimos cosas nuevas. Escuchamos las novedades actuales en el panorama español, desde El Niño de Elche hasta Bad Bunny.

Amaia: A mí me descubriste hace poco a Billy Fury.

Álex: Astrud se ha escuchado bastante en la furgo. En el último viaje a Murcia fuimos escuchando a los Derby Motoreta’s Burrito Kachimba que estuvo guay. Intentamos estar al día, bueno no, pero como siempre están sacando cosas C. Tangana, Yung Beef, etc, pues siempre miramos a ver qué han hecho estos. Luego escuchamos cosas clásicas. Julio Iglesias…

Iñaki: No tenemos prejuicios a casi nada. Megadeth. ¿Te digo la verdad? Estoy hasta las narices de la música y quiero escuchar podcast.

Amaia: Escuchamos podcast, a mí me gustan los de misterio.

C. Tangana, Yung Beef... Os gusta el trap, ¿entraría en vuestros planes hacer algo de ese estilo?

Iñaki: Se podría intentar, la cosa es que habría que pensarlo bien y no habría que hacerlo superficialmente porque es algo que no encaja con nosotros ni con nuestro género. Pero toda mi vida he querido ser rapero. ¿Por qué no? (risas).

Amaia: Está bien que haya gente políticamente incorrecta, que sea un poco toca huevos, eso está muy bien. Movilizar a los chavales que están un poco dormidos.

Iñaki: Bueno, están un poco pesados con el dinero.

Kokoshca presenta 'El mal', su séptimo disco en diez años. / Sonido Muchacho

Hablando de dinero... mucha gente que igual lee esta entrevista puede pensar que con la música os da para vivir. Por ejemplo ya hemos hablado que Álex es promotor en una sala... ¿cómo es compaginar un trabajo y la música?

Amaia: Es la parte más dura de todo esto porque ojalá se pudiese vivir mejor, que esto se pudiese considerar un trabajo. He currado de mil cosas y trabajo temporada sí, temporada no, me busco trabajos para poder tocar.

Iñaki: Depende de cada circunstancia, tu te puedes buscar la manera de si quieres dedicarte más a esto por ejemplo consumir menos. Como todo en la vida, si tu prioridad en la vida es comprarte unas zapatillas pues curras para comprártelas. Son prioridades.

Amaia: Si quieres tener una casa o una hipoteca pues no te dediques a la música (risas).

Nos confirmáis que pronto tendremos noticias de su nueva gira pero ¿cuál es vuestra opinión del 'boom' de los festivales? En ese sentido ahora hay mucha más visibilidad para los grupos menos conocidos.

Amaia: Está bien, porque los festivales pagan más pero donde mola ver a un grupo es en una sala. Se está perdiendo un poco eso, muchos festivales al final pues te dicen que toques solo en ese festival. El Primavera Sound, por ejemplo. Al final, a muchos grupos solo les deja venir a España a tocar en su festival y te pierdes verles donde mola, en una sala. Al final el sonido de festival es lo que es, es muy frio.

Iñaki: También es cierto lo que dice. Amplia la visibilidad, de repente a alguien que no vaya a ir a tu sala y pase en un festival por ahí con su cachi en la mano y diga “me gusta”. Por eso es una especie de feria de muestras.

Amaia: Pero si te hacen un contrato de exclusividad...

Iñaki: Eso le pasará a un grupo yankee. Le pasará a Nick Cave.

Álex: El dinero es limitado y el tiempo que quiere dedicarle la gente a la música pues también. Hay gente que yendo a festivales excluye de su dieta las salas. Hay quien no, yo voy a festivales y conciertos. También hay algo de culpa tanto de los grupos como de las salas o los promotores en que haya perdido atractivo un concierto en una sala respecto al de un festival. Hay algo en el camino que se ha hecho mal.

Amaia: Cuando para mí es al revés. También mucha gente va a festivales por la experiencia, borrachera, lo que menos le interesa son los conciertos. Eso sí, está muy bien que haya festivales, es una manera de tocar mucho en verano.

Iñaki: Al fin y al cabo, esa gente que sea un publico activo hacia la música está recibiendo música.

Amaia: Mejor que vayan a festivales que a ver partidos de fútbol.

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