Sábado, 17 de Agosto de 2019

Otras localidades

La Script

'Trote', la lucha interna entre la razón y el instinto

Xacio Baño, autor de 'Eco' y 'Ser e voltar', estrena su primer largometraje, un drama ambientado en el rural gallego que se centra en la necesidad de escapar

El gallego Xacio Baño es director, productor y guionista, sus cortometrajes (Eco; Ser e voltar; Anacos; Estereoscopía) han estado presentes en festivales como el de Locarno, BAFICI o New Directors/ New Films MoMa. En 2016 fue seleccionado por la revista Variety como una de las 10 estrellas emergentes del cine español, y ahora, tras una carrera dedicada a los metrajes cortos, estrena su prime largometraje: Trote.

Esta ópera prima está impulsada por una frase del poeta Auden que destaca el director: "el ser humano, tanto como el alimento y el sueño profundo, necesita escapar". Y de esto mismo nos habla la cinta, del deseo de huir de aquello que nos ata. Para reflejar esto, el director ha recurrido a un símil con los caballos: "para mí es el tema, ese juego interno entre el animal y el humano que cada uno tenemos, esa pequeña batalla que tenemos cada día mil veces, que para mí gana cada vez más el humano, cada vez hacemos menos caso al instinto y a eso que es más perspicaz", afirma Baño.

Todo comienza cuando la madre de Carme fallece. Carme (María Vázquez) lleva diez años cuidando de ella, y ahora se enfrenta a la decisión de cuidar otros "diez años" de su padre (Celso Bugallo), mientras que su hermano (Diego Anido) sólo viene de visita. Este punto de inflexión le hace ver que no está donde ella quiere, por lo que trata de huir de ese ambiente opresivo que la rodea, la actriz añade que "se habla de la lealtad a la familia, si yo me voy estoy siendo desleal, igual ya no soy de la manada, igual ya no me van a querer".

María Vázquez confiesa que su personaje no sabe lo que quiere, pero sí sabe que quiere huir, y "huir aquí no es fácil", afirma. "siempre está eso de que te quieres ir, pero quieres que te acepten y te quieran, te quieres ir bien, pero aquí es complicado, y sin embargo el hermano se fue, y aun así es capaz de decirle a ella lo que tiene que hacer". Esto último refleja también las estructuras sociales impuestas en el subconsciente y que salen a la luz con la muerte de la madre: "el hermano se siente obligado a ser el macho alfa, pero no es capaz, y ella se siente obligada a ser la que cuide al padre", comenta Baño.

Este drama se centra en los pequeños detalles, utiliza recursos como los sonidos o las texturas para trasmitirnos sensaciones concretas y meternos en la piel de los personajes, "yo quería hablar del mundo rural gallego con ese tempo, con esa pausa y con esas pocas pinceladas, tiene que ver con lo lento que sucede todo en el rural gallego, es un mundo ocaso, despoblado, de casas vacías, de familias desestructuradas, en el que mucha gente no tiene con quién hablar", añade el director.

Y es que toda esta historia surge a partir de una reflexión de Baño: "somos los seres más indefensos del mundo, los humanos hemos llegado a un nivel de evolución en el que nos tenemos que estar cuidando todo el rato y sentimos la exigencia constante de lo que se debe hacer o dejar de hacer". María Vázquez añade que el problema reside en el extendido sentimiento de culpa: "la culpa es muy mala y viene de esta educación católica que tenemos en España". Por todo esto, el director espera "que la gente salga del cine escuchándose más a sí misma".

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?