¡Qué barbaridad!

Madrid
Mientras las noticias deletreaban las condiciones que el partido ultraderechista ahora de moda imponía a sus socios más moderados para que éstos lleguen al poder en Andalucía sentí que todo era una broma. No podía ser que la Reconquista se impusiera como asunto para entenderse o que se exigiera que los derechos alcanzados por la mujer en esa región se llevaran al punto cero en el que ya estuvieron en la época que esos extremistas añoran. Pensé que era una broma, que se iba a desmentir. Pero, no, parece que van en serio en sus barbaridades. Pues, qué barbaridad.




