Últimas noticias Hemeroteca

Miércoles, 23 de Octubre de 2019

Otras localidades

El Gobierno tira la toalla

Àngels Barceló reflexiona sobre el giro del Gobierno de Pedro Sánchez, que ha pasado en poco más de tres días de aceptar la figura del llamado relator, para la mesa de partidos de Catalunya, a romper las negociaciones con los independentistas

Cerramos hoy una semana de vértigo. Y lo hacemos con un giro del Gobierno de Pedro Sánchez, que ha pasado en poco más de tres días de aceptar la figura del llamado relator para la mesa de partidos de Catalunya, negociación llevada a cabo entre Gobierno central y Gobierno de la Generalitat, a romper las negociaciones con los independentistas.

En medio de todo esto, las dificultades del propio Gobierno para explicar el acuerdo, la sobreactuación de la derecha calculada por los réditos electorales, la intransigencia del nacionalismo que exige pero no cede. Así hemos llegado al día de hoy en el que el Gobierno ha tirado la toalla, quizás porque había calculado mal los efectos colaterales de sus decisiones.

Pedro Sánchez lo ha intentado, algo que no hizo el Gobierno de Mariano Rajoy. Ha intentado el diálogo que, sin ninguna duda, es la única vía para encontrar una solución a cualquier conflicto, diálogo, hablar, escuchar intentar entenderse. Pero al diálogo le han fallado dos cosas, el sentido de estado de la oposición, de toda la oposición, de todos los partidos, pero sobre todo del PP, que cuando gobierna cuenta con el apoyo leal de los socialistas, lo más reciente el 155 y más antiguo la negociación con ETA, pero que cuando está en la oposición dinamita cualquier iniciativa. Y, la segunda, las exigencias de los independentistas que pidieron gestos al Gobierno, gestos que el Gobierno ha hecho y que no se han movido ni un milímetro de sus postulados.

Así las cosas ha ganado el cálculo electoral. La derecha y la ultraderecha arrancan el domingo en Colón su campaña, ya da igual que no haya negociación ni diálogo, a ellos nunca les importó el argumento. Querían llevar la crispación a la calle, tensar y polarizar al máximo con un único objetivo: echar a Pedro Sánchez de Moncloa envueltos en el argumento y la bandera de España. Patriotas de pacotilla a los que solo les interesa su país si les lleva hasta el gobierno. Algunos de ellos, por cierto, son los mismos patriotas que han robado y que han utilizado las instituciones del estado para sus propios y delictivos intereses. Y, por cierto, ¿dónde están los moderados del PP, los escandalizados por el discurso de Casado, porque los hay y muy preocupados por la deriva del partido?

El Gobierno de Pedro Sánchez ha intentado el diálogo con los independentistas, era su obligación, como será la obligación de quien sea que ocupe Moncloa, esto es la política. Ha cometido errores, como aceptar la figura del relator que llevaba implícita la desconfianza en las instituciones, foro donde debe radicar el diálogo, pero lo ha intentado. Llegados a este punto, con el diálogo interrumpido, los presupuestos a punto de fracasar y la oposición echada a la calle en un ejercicio de irresponsabilidad tremendo, lo más lógico sería una convocatoria electoral que vuelva a recolocar las piezas del tablero y que sean los ciudadanos los que decidan entre la política o la agitación.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?