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François Ozon: ''El papa dice estar contra la pederastia pero no echa a los obispos condenados"

El director francés, François Ozon, estrena en plena Semana Santa 'Gracias a dios', película sobre los casos de pederastia de la Iglesia católica en Francia, que condenaron al arzobispo de Lyon, Phillipe Barbarin, cuya dimisión no aceptó el papa

El director francés Francois Ozon durante el pase gráfico de su nueva película "Gracias a Dios" / ()

François Ozon es un director provocador dentro del cine francés. Ha hablado de prostitución en Joven y bonita, ha hablado de transexualidad en Una nueva amiga, incluso mostró en Cannes una vagina en primer plano abierta en El amante doble. Pero lo más difícil de su carrera probablemente haya sido rodar y estrenar Gracias a Dios, sobre un caso real de pederastia en el seno de la Iglesia católica en Lyon. Ozon tuvo que rodar la película con bastante secretismo, incluso ocultó el título original para evitar un boicot de la Iglesia. Pero no se libró. La película fue llevada a los tribunales tras dos denuncias que exigían su secuestro de los cines, una de ellas del sacerdote Bernard Preynat acusado de pederastia. Finalmente, ganó, ganó el segundo premio en la Berlinale y se estrenó en Francia el 20 de febrero. Desde entonces ha tenido 900.000 espectadores.

Gracias a Dios es la historia de tres hombres, tres víctimas de ese sacerdote que a los cuarenta años quieren denunciarle y evitar que siga trabajando con niños; pero se encuentran con la oposición del arzobispo de Lyon, el todopoderoso Philippe Barbarin. "La Iglesia ha considerado la pederastia como un pecado más, como si fuera la homosexualidad, el aborto, el adulterio; no han tomado conciencia de que es un crimen", explica Ozon en una entrevista en Madrid un mes después de que Barbarin haya sido condenado por ocultación de un delito a seis meses de cárcel. Esta condena hizo que el arzobispo presentara su dimisión ante el Papa, que la rechazó. 

"Esa condena ha sido muy fuerte y muy simbólica para las víctimas, pero claro luego cuando el Papa no la acepta eso ha sido un error. Más bien una catástrofe para la Iglesia católica. El Papa habla de tolerancia cero sobre la pederastia, pero sus actos dicen lo contrario. Con todo lo que ha pasado tengo material suficiente para hacer Gracias a Dios 2". La excusa del Papa Francisco era que la presunción de inocencia se mantenía hasta que Barbarin apelase la sentencia. "Barbarin y él son íntimos amigos. Solo así se entiende que haya echado a un obispo chileno por casos de pederastia, pero sin sentencia condenatoria. Esto es algo increíble", añadía Ozon.

Gracias a Dios está estructurada a través de tres narradores, los tres personajes que protagonizan esta historia de lucha contra una institución, al estilo Erin Brokovich, más que el de Spotlight, la oscarizada película sobre la pederastia de la Iglesia en Boston. En ese retrato tenemos a tres víctimas que pasan procesos diferentes. "Los dos primeros personajes tenían que estar porque eran los que empezaron esta causa. Sus denuncias les unieron y fueron tejiendo toda la asociación. Los dos pertenecen a la alta burguesía y la clase media acomodada francesa. Tienen buenos trabajos, que han formado una familia, uno de ellos incluso creyente y muy involucrado en la Iglesia. Me interesaba buscar un tercer perfil y lo encontré. Alguien más dañado, sin trabajo, sin pareja, a quén aquellos abusos lo han traumatizado", ahondaba el director galo. 

Ozon muestra también un retrato de una masculinidad frágil: "La sociedad patriarcal está en crisis, hay una gran voluntad por fin de igualdad entre hombres y mujeres. Ese ha permitido a los hombres expresar su sufrimiento, sus emociones. Eso era lo que me interesaba en un principio de esta historia proque lo habitual en los hombres era que los hombres no lloraran, que llevaran la acción y ya. Creo que es necesario en esta época del Me Too que los hombres también han sido víctimas".

En España la película se estrenará en Semana Santa, cuando se supone que Jesús murió crucificado y justo unas semanas después del escándalo del obispado de Alcalá, que practica terapias y tratamientos para curar la homosexualidad, algo ilegal en nuestro país. "En Francia ha funcionado la lucha de esta asociación. Unir sus fuerzas les ha permitido hacer grandes cosas. Lo dramático es que los políticos no han osado ocuparse de eso. Francia es un estado laico donde hay separación entre la Iglesia y el Estado; por eso no han querido meterse, pero sí tenían que haber hecho algo al respecto. Muchos diputados católicos y conservadores han evitado que ese debate se produjera. Entiendo que en España es todo más complicado con Franco y todas las secuelas".

Ozon insiste en que no ha hecho una película ni social ni política, pero es consciente del alcance de la lucha que retrata. "Sé que muestro un combate político. Considero que no es tanto una película política porque no muestro soluciones; lo que hago es poner preguntas. Las soluciones debería buscarlas la Iglesia católica, yo planteo preguntas. De hecho, la película acaba con una pregunta". La pregunta a la que se refiere en director de En la casa y 8 mujeres es la que el hijo de uno de los personajes le plantea: '¿Sigues creyendo en dios?'

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