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¿Por qué nos fascinan los villanos?

Las respuestas filosóficas al magnetismo de la maldad en la ficción y en la vida real

Dos oyentes de La Ventana, Mariano de Barcelona y Eva de Segovia, nos preguntaban el pasado jueves por qué le damos en los medios tanta cancha a los villanos. La primera llamada se producía tras anunciar en antena un reportaje sobre los narcos gallegos en El País Semanal y la segunda tras la entrevista con Enric Boch ,director de "El pionero", la nueva serie que HBO rueda sobre la figura de Jesús Gil ¿Por qué nos fascina el mal y sus ejecutores?  Hasta Pablo Escobar (hijo) sostiene, contra la serie "Narcos", que su padre "no puede ser un ejemplo para los jóvenes".

Hoy hemos ido más al concepto del mal en la Ventana de la Filosofía para llegar a entender esta fascinación. Lo primero es definir qué es el mal. Sara Reyes, doctora en filosofía en la Universidad de La Laguna y miembro del grupo de investigación "Repensar la filosofía" cree "que no existe una definición del mal que nos sirva a todos, hay una dimensión moral". Podemos ir desde la visión del mal que mostraba Fiódor Dostoyevski en sus obras, en sus personajes se mostraba como algo consustancial al ser humano, como el bien; hasta el concepto de Jean-Jacques Rousseau en el "Emilio" que partía de que el hombre es bueno por naturaleza y era la sociedad la que lo corrompía. Pero también encontrarnos ideas filosóficas intermedias como las que muestra Benedictus de Spinoza al calvinista  Willen Van Blijenbergh en "Las cartas del mal"  donde habla del mal como carencias del ser humano. Suman también las ideas de Hannah Arendt "Eichmann en Jerusalén: un estudio sobre la banalidad del mal" . Hannah que siguió para The New Yorker el juicio en Israel del nazi Eichmann descubre que este hombre ejercía el mal simplemente por ascender en la escala social, obedecía órdenes sin sentir absolutamente nada por las víctimas. Y por último podríamos citar el caso de F.W.J Schelling, filósofo alemán del XIX  que sitúa el mal en el poder de la elección , la libertad , " en el hombre está todo el poder del principio oscuro y, a la vez, toda la fuerza de la luz. En él están el abismo más profundo y el cielo más elevado" .

La luz y las tinieblas, el bien y el mal que está presente en todos. La filósofa Sara Reyes se preguntaba "¿Cuales son nuestras sombras? En el fondo si caminamos hacia dentro sospechamos cuales son, y aquellas que nos resuenan parecidas a otras sombras que sí se manifiestan como maldad en otros seres humanos, parece como si nos asomara el vértigo de nosotros mismos, un vértigo que nos da pavor, pero a la vez nos fascina de nosotros". Es la idea de ver en el otro nuestro lado oscuro, nuestras propias tinieblas. 

Y si al mal le añadimos poder, la fascinación es total. A Pablo Escobar se le admiraba porque era poderoso. A una persona que va por la calle rompiendo espejos de coches , más que como un malo, lo vemos como a un pobre hombre. Pero si además de hacer el mal, es poderoso, llega el miedo y el temor , y la mezcla nos lleva a un falso respeto."La maldad con poder fascina" apunta Sara Reyes y los límites del mal están en nosotros mismos, "el poderío del mal está en la fuerza que nosotros le damos". Y el sustento de la idea de mal está en lo que más miedo nos da, la muerte, que es la más poderosa. 

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