Últimas noticias Hemeroteca

Martes, 23 de Julio de 2019

Otras localidades

El día que España no se lo pensó dos veces

Hoy en día, meterse con Estados Unidos no parece una buena idea a menos que tengas ganas de ver tu país reducido a escombros. Pero un 24 de abril de 1898, a España le pareció una buena idea declararle la guerra al Tío Sam

()

Por aquel entonces, España aún podía llamarse a sí misma un imperio, porque aún tenía una posesión tan importante como Cuba en el Atlántico y las Islas Filipinas en el Pacífico.

Los cubanos llevaban tiempo luchando para conseguir la independencia de su isla, y los yanquis tenían -como siempre- un interés económico en el tema. La lucha entre independentistas y españoles estaba afectando gravemente al comercio de azúcar que Estados Unidos tenía con sus vecinos al sur. Además, la opinión pública americana llevaba tiempo recibiendo crónicas horripilantes de los excesos de los españoles en la isla, con el consiguiente clamor popular por una intervención armada. Sí, esto probablemente os sonará de episodios recientes de la política contemporánea. Las exigencias de los americanos hacia los españoles eran imposibles de asumir sin una crisis nacional sin precedentes. España hacía tiempo que había pasado a ser un imperio de segunda, pero gran parte de la opinión pública o no lo sabía o no lo quería saber. Así que el 24 de abril España se vio obligada a declarar una guerra que no quería y que, siendo realistas, era imposible que ganara. De hecho, el 12 de agosto ya se había acabado y España había perdido Cuba y Filipinas. Pese a que los americanos en teoría luchaban por la independencia de los cubanos, lo cierto es que les quedó una libertad algo vigilada.

Así que, por mucho que el matón de la clase busque pelea y sientas que si no lo haces vas a perder tu honor, piensa que peor es perder los dientes.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?