El bucle temporal que manda un aviso a los treinteañeros: "Si te quejas, ponte en marcha"
El navarro Jon Mikel Caballero debuta en la dirección de largometrajes con la sugerente 'El increíble finde menguante', una retrato generacional construido a través de las metáforas de un bucle temporal, una cuenta atrás y un juego visual

Nadia de Santiago e Iria del Río, en una escena de 'El increíble finde menguante' / Montreux Films

Madrid
Imagina un fin de semana con tus amigos en una casa rural. Una escapada de la ciudad para disfrutar y pegarte una buena fiesta. Si eres treintañero, en estas reuniones pronto emergen las diferencias. A unos les ha ido bien, otros son más despreocupados, algunos siguen estancados… Una generación marcada por la crisis que transita entre el conformismo, el ensimismamiento y el tirar simplemente para adelante aunque te prometieron que te comerías el mundo. Alba –interpretada por una sensacional Iria del Río- cumple todos estos requisitos y su plan se tuerce (o no) cuando se ve atrapada en un bucle temporal, los hechos se repiten pero cada vez con una hora menos. Una cuenta atrás que funciona de metáfora: espabila, el tiempo se agota.
Esa es, más o menos, la propuesta de Jon Mikel Caballero (Pamplona, 1985), que recoge en su ópera prima, 'El increíble finde menguante', esa angustia y pesar generacional con un planteamiento muy sugerente. La idea del cine de bucles temporales (‘Atrapado en el tiempo’) con un cronómetro y un juego visual que va encogiendo la pantalla. Entre el drama indie y la comedia romántica, el joven realizador utiliza estos recursos para reflexionar sobre el paso del tiempo y remover a los treinteañeros, huérfanos de espejos audiovisuales en los últimos años “¿Estás viviendo la vida consciente de que pasa el tiempo, de que puedes coger las riendas y cambiar cosas que no te gustan? ¿O estás en piloto automático tirando para adelante? Es un aviso a navegantes”, asegura en conversación con ‘El Cine en la SER’. Iria del Río protagoniza esta cinta junto a Adam Quintero, Nadia de Santiago, Jimmy Castro, Irene Ruiz y Adrián Expósito.
¿Cómo surge esta idea de hacer un retrato generacional desde este punto de vista y con una mezcla de géneros tan sugerente?
Jon Mikel Caballero: Precisamente de contarlo de una forma distinta y más única, y encontrar en ese subgénero de los bucles temporales el vehículo perfecto. O si lo miramos de otra manera, es una muy buena metáfora para abordar ese estancamiento vital, cuando sientes que tu día se repite una y otra vez hasta que paras un momento, echas la vista atrás y te dices que cada vez tienes menos tiempo por delante y que tienes que tomar alguna decisión.
Justo hablando de ese estancamiento vital, ¿está el cine español explorando o retratando a esa generación tardía que la crisis laminó? ¿Hay pesar generacional de los treinteañeros?
Iria del Río: Por un lado, esto me conecta mogollón, y por otro lado, me da un poco de miedo. Como generación no nos podemos aposentar en eso. Nos ha tocado un momento complicado pero tenemos que ser conscientes de que toda juventud o todo arranque no es fácil. Nos ha tocado una crisis económica complicada, una entrada en el mundo laboral atropellada, pero eso no significa que no tengamos la fuerza ni las ganas de seguir trabajando y generar que las cosas vayan a mejor. No queremos caer en el mensaje pesimista de nuestra generación. La película es un retrato de algunos rasgos que nos definen como generación, pero es mucho más complejo en el fondo de definir.
Pero la película es realmente un aviso: deja de quejarte que el tiempo pasa. Habla del paso del tiempo, del tiempo menguante…
Jon Mikel Caballero: Sin duda, el personaje de Nadia de Santiago siempre le pregunta al persona de Iría cuando arranca el bucle: ¿estabas dormida? Es un poco eso, ¿estás viviendo la vida consciente de que pasa el tiempo, de que puedes coger las riendas y cambiar cosas que no te gustan? ¿O estás en piloto automático tirando para adelante? Es un aviso a navegantes, si tienes quejas, ponte en marcha. No decimos cómo, lanzamos las preguntas y que cada uno busque sus respuestas.
Entiendo que eres fan de las películas de bucles temporales, ¿cuáles han sido los referentes?
Jon Mikel Caballero: Por supuesto, al gran obra maestra es ‘Atrapado en el tiempo’, que indiscutiblemente es el pilar de esto. Pero nunca quisimos repetir eso, lo enfocamos de la manera de reformular esto, qué cosas podíamos cambiar, qué nos servía para contar nuestra historia particular y qué no… Cambiamos cosas como que la protagonista es mortal, como en la vida misma, que si tú te haces una herida, la arrastras. Y que cada bucle dure una hora menos. A los 20 piensas que tienes todo una vida por delante, pero a los 30 dices, tengo muchísima pero hay cosas que no he conseguido y no tengo ese comodín del tiempo. Y esa sensación es mayor conforme vas avanzando en edad. El propio fin de semana cambia. Cuando eras pequeño y llegaba el viernes, hasta que volvías el lunes al cole era una eternidad. Y ahora, el finde te parece un soplo, no te has enterado ni que era para descansar.
¿Cómo ha sido el rodaje para no volveros locos con los bucles, la repetición de escenas y controlar que todo encajara?
Iria del Río: Ese fue el gran tema, el gran qué cuando me llegó el guion a las manos. Jon me propuso interpretar a Alba y dije, a ver cómo empezamos a desglosar esto y tener claro de dónde venimos y adónde vamos. Y ese el curro más arduo y a la vez bonito, delimitar cuál iba a ser el matiz de cada bucle, el recorrido y el arco emocional del personaje. Él se lo curró muchísimo, me ayudó a hacer ese trabajo que yo tenía que sentarme en la mesa y hacer porque es una parte como muy técnica. Estoy muy contenta con esa parte porque era muy fácil caer en el error de que no hubiera una correspondencia, una continuidad interpretativa coherente con tanto salto y con tanta repetición, pero creo que lo hemos conseguido.
Jon Mikel Caballero: El trabajo que ha hecho Iria es espectacular porque era muy fácil perderse con tanta repetición, pero es que su personaje además nunca se está repitiendo, siempre va evolucionando y va pasando por estados de ansiedad, preocupación, tristeza, de rabia… y teníamos que tener muy claro de dónde veníamos y adónde íbamos. Ha hecho un trabajo magnífico.
¿Y el juego con el encuadre en esa cuenta atrás? Es valiente para una ópera prima…
Jon Mikel Caballero: Es una primera película pero nunca sabes si va a ser la última, hay que tomar riesgos. Ya que es una película pequeñita y la podíamos hacer como quisiéramos, tomé esta decisión loca, de que fuera encogiendo el formato de pantalla conforme va avanzando la película. El título ya avisa de que vamos a esto, el recurso ya se había usado puntualmente en alguna película pero nunca se había usado desde el principio hasta el final. Y nos alegra haber dado ese paso, hacer algo distinto que no se había hecho.
¿Cuánto cuesta sacar una película? ¿Se está allanando el camino en los últimos años después de la travesía?
Jon Mikel Caballero: No lo voy a maquillar porque es una auténtica montaña rusa. Cada día puedes pasar por estados de felicidad, frustración, problemas que surgen, soluciones que aparecen, se cae y se levanta todo. Es una montaña rusa con la que toca lidiar porque en el cine tú estás pidiendo que infinidad de elementos se alineen a tu favor para que ir sacando adelante el proyecto. Es una continua lucha y una batalla pero que también es bonita de vivir, cuando trae alegrías, son plenas y te hacen sentir que ha merecido la pena todo.
Iria del Río: ¿Y para los actores y actrices cómo está siendo esta etapa en el audiovisual español?
La llegada de las plataformas ha cambiado mucho el panorama para nosotros y para los equipos técnicos también. Es real, está creando puestos de trabajo, está creando oportunidades. Yo estoy muy contenta ahora mismo, no me puedo quejar. Tengo un proyecto, una serie en TV3 que se acaba de estrenar, ‘Las del hockey’, que llegará a Netflix en septiembre, sobre un equipo femenino de hockey sobre patines. Y algunos proyectos que espero poder contar pronto. Aún así, mi gran oportunidad se la debo a Jon por dejarme protagonizar esta película, no es fácil y no lo voy a olvidar.
Recuperando el tema de la película, esa generación quizás inconformista y ensimismada, la falta de recursos también ha permitido una explosión creativa… ¿Está definiendo el audiovisual a vuestra generación?
Jon Mikel Caballero: Somos una generación que, sin duda, ha crecido con un impacto cultural del cine tan potente que estamos inundados en referencias. Tanto que se habla de la nostalgia, tantas sagas que se recuperan de los 80. Sin duda, es el alimento que tenemos generacionalmente para nuestras esperanzas, nuestro entretenimiento y, sin las historias, no podríamos seguir adelante. Es bonito que se abran tantas ventanas, estamos en un proceso de transición, hay momentos que no ves muy claros, la taquilla no sabes dónde acabará, si sobrevivirán todas las plataformas o será una batalla… También es bonito ver cómo cambian las cosas, la vida es una evolución. Al principio solo había radio, luego la gente tenía tele, decían que el cine moriría, luego la evolución del cine a color… Me hace muy feliz estar vivo viendo estos cambios.
undefined

José M. Romero
Cubre la información de cine y series para El Cine en la SER y coordina la parte digital y las redes...




