Últimas noticias Hemeroteca

Domingo, 22 de Septiembre de 2019

Otras localidades

La frivolidad en política se paga muy cara

Josep Ramoneda reflexiona sobre la futura investidura de Pedro Sánchez, la renuncia de Josep Borrell a su escaño de eurodiputado y las exigencias de Vox en los distintos pactos autonómicos

Que se fije fecha para la investidura sería un paso adelante. Y parece que va a darse a principios de semana. Concretada la convocatoria cabe esperar que los tratos se aceleren y que el sentido de la responsabilidad se imponga al regateo. Ni siquiera mirándolo desde el más cínico interés de cada partido consigo ver quien podría estar interesado en una repetición de elecciones, que, sin duda, podría deparar sorpresas por el hartazgo ciudadano. Los bloques están definidos. ¿Qué esperan PSOE y Podemos a llegar a un acuerdo que es imprescindible si no quieren dar a la derecha una inesperada oportunidad? Por la vía del desencuentro permanente sólo pueden conseguir que Vox entre antes en un gobierno de España que Podemos. La frivolidad en política puede pagarse muy cara.

Siempre es feo renunciar a un escaño antes de tomar posesión del mismo. Y más cuando se trata del cabeza de cartel. Borrell lo ha hecho, después de ganar las elecciones europeas, y la coartada es débil: no dejar vacante el Ministerio ante una investidura que se retrasa. Pero hay que reconocerle al ministro un atenuante. Ha tenido la delicadeza de reconocer la verdad: no se presentó para sentarse en el parlamento. Su objetivo era y es un alto cargo en la cúspide de la Unión Europea. Desde el ministerio podrá trabajárselo debidamente. ¿Premio o chasco? Pronto saldremos de dudas.

Sin prisa pero sin pausa, Vox va metiendo sus cuñas en la derecha. Siempre a piñón fijo con sus obsesiones: la restricción de libertades y derechos, señalando siempre a los colectivos LGTBI, y una incontenible aporofobia contra los sectores más débiles de la inmigración. En estos dos temas se centra la propuesta de pacto que ha presentado a sus socios PP y Ciudadanos para gobernar la Comunidad de Madrid. Y Díaz Ayuso, la candidata del PP, no tiene reparo en hacerles concesiones. Ante el poder, la derecha nunca duda.

“Me gustan las guerras. Cualquier aventura es mejor que estar sentado en un despacho”, lo dijo Harold Macmillan, político conservador británico que fue primer ministro a finales de los 50. Que no lo lea Donald Trump.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?