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Martes, 15 de Octubre de 2019

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En la 'Jungla' no hay banderas ni Big Data

La banda madrileña Rayo presenta su primer disco titulado 'Jungla' que es un alarido ante las preocupaciones de una generación

Las cuatro integrantes de la banda Rayo /

El rayo es rápido. Es luz y ruido, y además se puede escribir con un emoticono. Algo así debió de pensar la poeta Elia Maqueda cuando las integrantes del grupo Rayo le pidieron auxilio en su búsqueda por un nombre impactante para la banda. Han tenido que pasar casi dos años y medio para que Ágata Ahora, Carmen Hund, María Frigo y Tábata Pardo -se unieron a principios de 2017- encontrasen una “identidad” y dieran el paso a crear un disco conceptual con mucha política social en su interior, incluso con una canción “un poco friki” que hace referencia al Big Data. También aparece Cataluña, la ultraderecha y la crítica a cómo los medios de comunicación dan algunas informaciones. Pocas cosas se dejan en el tintero las integrantes de Rayo que han formado una ‘Jungla’ con su bosque, sus mapas, la hierva, la arena, un precipicio y una hoguera.

Las cuatro acaban de publicar un disco de “procesos”. “Esto significa estar todas cómodas con las canciones que estamos haciendo”, explica Ágata (voz y guitarra) mientras admite que han tenido que descartar algunas canciones porque “alguien sembraba la semilla de la duda” y lo que realmente importa es que “todas estuviéramos contentas”. ‘Jungla’ está consensuado de principio a fin y quizás por eso han tardado tanto en echar a girar su primer disco de larga duración “Tampoco teníamos prisa y también es porque somos cuatro personas con un trabajo”, añade María (batería). De hecho, minutos antes de esta frase era Tábata (coros y bajo) quien tenía que abandonar la entrevista por motivos laborales. Hasta el título de este tiene su estudio: “Tiene una doble vertiente. Por un lado para nosotras la jungla significa la naturaleza, un espacio en el que todas esas construcciones sociales que nos parecen opresivas y que nos dificultan nuestro día a día de repente sean difuminadas y aparecen otras cosas. Pero luego también la jungla es una referencia precisamente a esa construcción social absurda de la ciudad, de la macrociudad, de ir a trabajar todos los días a las ocho de la mañana y estar ahí como una gilipollas hasta las siete de la tarde…”. De la paz al grito de “esto es la jungla”.

Una banda de cuatro mujeres que bien podría ser un supergrupo ya que Ágata -también en Las Odio- y María vienen de la extinta Agnes, Carmen de YAY y Tábata de Fuckaine. La cuestión es inevitable ante un disco que busca evasión pero que también pide reflexión al momento actual en el que nos encontramos. “El hecho de tener un grupo solo de mujeres es de por sí un refugio”, asegura María al responder a la pregunta de si es la escena nacional una jungla para una banda como la suya. “Sin duda vivimos en un patriarcado”, señala Ágata aunque también admite que tienen suerte de el momento y el sitio en el que viven con “toda la lucha feminista que nos precede”. Para ellas, el circuito indie ha sufrido “una reflexión” en este sentido y “es cierto que a través de redes sociales e Internet ha permeado mucho más” el mensaje. “A mi lo que me preocupa es que esto no se convierta en un feminismo solo de fachada” (María Frigo).

Una dirección transformadora

El mensaje de Rayo se aleja de los caminos comunes del pop de amor que han estado en el ‘mainstream’ de manera predominante durante mucho tiempo. “Es mensaje también me lo he comido con patatas pero a mi no me interesa reproducirlo”, confiesa la vocalista del grupo mientras subraya que las letras del elepé tratan de temas que realmente les interesan. “Cuando nos ponemos y quedamos una vez a la semana para crear canciones y poner toda tu energía vital en esto pues es importante que sea en una dirección que sea transformadora, para estar reproduciendo una cosa que no engancha conmigo me parece que no tiene demasiado sentido. Prefiero hacer esta otra cosa”. Además, las lecturas son influyentes en el concepto del disco, como es el caso de ‘La nueva ilustración’ de la filósofa Marina Garcés Luego que se ha convertido en la piedra capital de ‘Jungla’. Una frase de este libro ha dado el título de la canción ‘Siglas y bombas’ que ronda la idea de que “en vez de buscar hemos renunciado al cambio”. “Hemos renunciado a poder redireccionar nuestro proyecto social hacia donde queremos y nos contentamos con solucionismos. Soluciones a corto plazo que de alguna manera nos satisfagan. En vez de buscar un discurso político que de alguna manera sea transformador pues nos vale con unas siglas y unas banderitas que colgar en el balcón”, explica Ágata. ‘Hierba’, que habla del mundo laboral y de pertenecer a una cadena de montaje, es su cara b.

Portada del primer disco de la banda madrileña / Rayo

“Hasta cuándo aguantará la vieja Europa” dice el segundo corte del disco (‘Siglas y bombas’) y te lleva a pensar en el auge de la ultraderecha tanto en el continente como en España. “Es aterrador. Es muy sorprendente como no aprendemos nada de la historia porque esto ya ha pasado. No ha pasado de la misma manera evidentemente, pero la xenofobia, el miedo al otro, ya han sido motores de cosas muy peligrosas… de odios que han arrasado con cosas que son muy importantes como la libertad de las personas, el respeto básico”, comenta Ágata mientras también hace referencia al mundo laboral donde los derechos obtenidos por la lucha de los trabajadores “de un plumazo han desaparecido”. “Parece que hay que dar las gracias por tener un trabajo, olvídate de tener unas condiciones dignas”.

Cataluña también tiene su hueco en el disco. El asunto catalán se convierte en el motor de la canción ‘Hogueras’: “De repente Madrid se llenó de banderas de España, todos los balcones, y el debate se eclipsó totalmente por ese tema”. Ágata Ahora se desgarra la voz en esa canción que va “de cómo se utilizan determinados temas que además sirven para dirigir el odio de manera muy controlada. Es un telón de humo de otras cosas importantes que están pasando”. El dedo señala a los medios de comunicación. Un tema donde la voz no tiene todo el protagonismo ya que la idea de la banda es que “sea un instrumento más” y busca un juego dinámico de elementos. “En ‘Hoguera’ cuando sube mucho la intensidad de los instrumentos pues es que entonces en ese momento los instrumentos tienen el protagonismo. Es más orgánico. Aunque hay una voz que siempre está diciendo algo no tiene porque estar siempre en el primer plano como pasa en la música pop”.

Amor, Big Data y redes sociales

No todo es política y no todos los títulos del disco son elementos de una jungla. ‘Connan’ es instrumental y se ha convertido en su arranque en los directos, ‘Arena’ busca el refugio en el cuerpo de otra persona y ‘Ciudad’ habla de su amor-odio a Madrid. Quién no se ha montado en el metro y ha visto que todo el mundo está en su pantalla. “Es cierto que las redes sociales abren otro tipo de relaciones, pero hay una presión de estar constantemente demostrando un estatus. En la vida real las mujeres también tenemos unos cánones de belleza hiperférreos que se nos aplican y que muchas viven obligadas o vivimos obligadas a reproducirlos. En redes sociales es que es muy explicito porque es imagen y nada más que imagen”. “No es solo eso, sino también a nivel de cómo se da la información porque es muy difícil profundizar. Eslóganes, la inmediatez… es muy peligroso políticamente. Nos limitamos a eso y a veces tendríamos que profundizar más”, añade la batería del grupo.

De izquierda a derecha: Tábata Pardo, María Frigo, Ágata Ahora y Carmen Hund, / Emerge

Quizás sea ‘Ositos y perritos’ la idea más sorprendente del disco ya que habla de los ‘Deep dreams’. Imagínese la cara de Donald Trump formada por fotos de gatitos, perritos u ositos. “Esta canción es bastante friki, habla de cómo el capital con el que se comercia empieza a ser nuestros datos y cómo puede ser una fuente de opresión”. Esta idea de Big Data es la transcendencia que Rayo quiso dar a la letra “pero realmente de lo que trata es de unas imágenes de sueños de las inteligencias artificiales (IA)”, confiesa Ágata. Se trata de un algoritmo de procesamiento de imágenes creado por Google, que se basa en la enseñanza a las IA en cuanto a la forma de ver, entender y apreciar nuestro mundo. “Da muy mal rollo”. Todo esto forma un ecosistema llamado ‘Jungla’ que necesita una reflexión más allá del presente, que ya está en la calle y que Rayo presentará en Madrid el 30 de noviembre en la Sala Maravillas.

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