Últimas noticias Hemeroteca

Viernes, 22 de Noviembre de 2019

Otras localidades

Esculturas con tangas y slips para no ofender

Hablamos con Ana Valtierra, profesora de Historia del Arte de la Complutense, sobre la decisión de la UNESCO

La UNESCO ha decidido poner tangas y slips a unas esculturas que se encontraban en los pasillos de su sede en París para, de esta forma, “no ofender” la sensibilidad del público visitante.

Las esculturas pertenecen a una exposición que lleva por nombre Memory of me, del artista plástico Stéphane Simon. La misma reflexionaba sobre el selfie, por lo que las esculturas desnudas adoptaban distintas posturas para tomarse estas autofotos, haciendo reflexionar al visitante sobre lo desnudo que se encuentra el individuo ante la tecnología.

Cuando saltó la polémica, el artista declaró que prefería estar presente de forma continuada en la muestra y atender personalmente a los visitantes molestos. Luego llegó incluso a proponer que fuera él mismo el que tapara los genitales con sus propias manos. Todo esto de forma sarcástica ante las quejas recibidas, aunque finalmente y con la continuación de las presiones, tuvo que aceptar la vía de los tangas y los slips.

Ahora que ha saltado la polémica, la UNESCO considera que ha sido un error. Para valorar la magnitud del mismo hemos hablado con Ana Valtierra, profesora de historia del arte de la Universidad Complutense de Madrid. Para empezar, nos ha dicho que la imagen de la escultura tapada “es horrenda”.

Nos ha contado que esta obsesión por no ofender se acaba convirtiendo en una forma de “prostituir la cultura”. También nos ha contado que es la responsable de una página de Facebook sobre arte en la que publica distintas obras, pues bien, esta tampoco se ha librado de la censura: “Más de una vez Facebook me ha censurado por tener obras de arte en la que aparecen figuras desnudas”.

Sobre todo, según ha dicho, censuran las obras de Rubens, ya que en gran parte de su obra aparecen cuerpos desnudos. Pero esta obsesión por no mostrar desnudos en el arte viene de lejos, no hay más que darse un pase por el Vaticano para fijarse en como los tangas y slips de nuestros días eran hojas de parra en otros tiempos. No se libró de la censura ni la propia Capilla Sixtina, cuyas pinturas fueron retocadas por Volterra una vez hubo muerto Miguel Ángel.

En España también tenemos nuestro antecedente particular. Se trata de un Cristo de Cellini que se encuentra en el Monasterio del Escorial, en Madrid. Se trata de un Cristo desnudo que se hizo en su momento por encargo de Felipe II. Pues bien, los monjes le colocan un pañuelo para taparle los genitales, no vaya a ser que alguien se ofenda.

Pues bien, en este caso a la UNESCO no le ha salido del todo como pretendían y, como ya hemos dicho, han tenido que disculparse. Y es que en muchos casos querer tapar algo lo único que hace es amplificarlo. Es el llamado efecto Streisand, que toma el nombre de Barbra Streisand que, en un momento, queriendo prohibir la publicación de unas determinadas fotos, lo único que consiguió fue que estas tuvieran una repercusión que sin esta polémica nunca hubieran conseguido.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?