Últimas noticias Hemeroteca

Miércoles, 13 de Noviembre de 2019

Otras localidades

¿Y cómo salimos de ésta?

Pero visto lo visto, ¿tiene Sánchez algún otro posible aliado que no sea Iglesias?

Pedro Sánchez, Pablo Casado, Pablo Iglesias, Albert Rivera y Santiago Abascal antes del debate electoral en televisión en el Pabellón de Cristal de la Casa de Campo de Madrid el 4 de noviembre de 2019. / ()

Tampoco el debate nos sacó de dudas: ni idea de cómo solucionar el bloqueo que empieza a ser un suplicio no ya para los políticos, ellos lo han creado, que ellos se lo coman, sino para la ciudadanía de a pie.

Sánchez llegó solo y salió solo. Lo sabía y aguantó el pimpampum con aplomo, que no es poco. El pimpollo Casado, vociferante, se enfrentó con feos modos tanto a su enemigo Sánchez como a su aliado Rivera, y apareció tan histérico en el debate como cursi en el minuto de oro. El menguante Rivera se sacó de la chistera hasta un pedazo de muro. Faltó el perrito. A Iglesias le gustan los debates porque le gusta oírse. Machacón con el gobierno de coalición frente a un despegado Sánchez. Abascal, recuerden, el respetadísimo socio para Casado y Rivera, nos pidió sinceridad en su minuto de oro. Sea: despreciamos sus repulsivos estacazos.

Comprobado, también, que a la derecha le salen sarpullidos si se menciona a Franco. Pero visto lo visto, ¿tiene Sánchez algún otro posible aliado que no sea Iglesias?

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?