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Martes, 25 de Febrero de 2020

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Fernando Meirelles: "La película es como un tango entre dos Papas"

El director brasileño estrena en Netflix 'Los dos papas', la cinta protagonizada por Anthony Hopkins y Jonathan Pryce

Los dos papas /

Fernando Meirelles ha entrado en todos los sitios posibles. En las favelas brasileñas en la sorprendente Ciudad de Dios, en el corazón del espionaje en El jardinero fiel y ahora entra en los secretos del Vaticano, casi la misión más difícil de su carrera. En Los dos papas consigue fantasear un diálogo entre el papa Francisco y el papa Benedicto XVI.

Ha vuelto después de ocho años al cine, ¿por qué ha tardado tanto en hacerlo?

Dirigí muchas series de televisión en Brasil, también la ceremonia de los Juegos Olímpicos de Río y ahora vuelvo al cine internacional.

Es una película muy dialogada, de hecho, es la charla sobre religión de dos señores mayores, algo que a priori podría no ser un elemento muy cinematográfico, ¿cómo decide adaptar este guion?

Yo quería hacer una película sobre el papa Francisco antes de encontrar este guion, pero no pude hacerlo porque llegaron las Olimpiadas. Y después encontré este guion que me apreció muy interesante cómo explora la historia del Papa Francisco, una de las voces más importantes en el mundo actual. Porque ahora mismo los líderes políticos crean muros y estos dos personajes están creando puentes. Es una historia universal.

Los dos Papas representan dos visiones de la política, de la sociedad y de la religión, ¿hasta qué punto está hablando de nosotros?

El mundo está muy polarizado hoy. La historia central de la película es sobre la polarización. Uno de ellos es un tradicionalista, el otro, el papa Francisco, un reformista. Ellos no se ponen de acuerdo en nada. Es una película sobre tolerancia, no solo en la Iglesia; sino en todo el mundo. Es una película muy actual con un mensaje muy actual en el mundo de hoy.

Dice que Benedicto XVI es conservador y Francisco reformista, ¿se puede ser progresista en el Vaticano?

Sí, bueno, el papa Francisco está intentando cambiar la Iglesia, creo que lo ha conseguido en menor medida de lo que le hubiera gustado. Pero como líder político está haciendo su trabajo, ser una voz importante para más de dos billones de personas, de creyentes, y eso es muy importante.

Y en esa lucha entre el conservadurismo y el progresismo, no sé si le parece que con Trump, Bolsonaro, Vox, el Brexit, está ganando el primero

Sí, yo creo que en este momento los conservadores están ganando y yo soy un poco pesimista. Creo que por la crisis del clima la inmigración va a imantar mucho, como multiplicada por 200 en los próximos años, porque muchas áreas en el norte de África se están secando. Eso va a hacer que los países desarrollados quieran hacer muros y ahí los conservadores van a ganar mucho espacio por su discurso contra ellos. Yo soy muy pesimista porque veo el futuro del planeta mal, como un mundo distópico, de gente sin alimentos, que no tiene donde ir y con los países ricos cerrando sus puertas. Los conservadores, cuando y tienen que cerrar puertas, son expertos. Bolsonaro y Brasil es un desastre total. No tanto la economía como el medioambiente.

Le interesa mucho la crisis climática, ¿hará algo en cine sobre ello?

Voy a hacer un documental sobre la crisis climática, estoy totalmente obcecado con el tema. Pero voy a hacer una ficción para jóvenes, quiero que ocurra como con Los dos papas, que era un filme muy difícil y se quedó en algo muy accesible. Eso es lo que quiero hacer con el clima.

Si miramos su filmografía, cada película suya es muy diferente de las otras, Ciudad de Dios, El jardinero fiel...; sin embargo, todas comparten una mirada política y social al mundo, ¿es eso lo que le marca como director?

No estoy seguro de que esté interesado en eso como director, pero sí como ciudadano. Me interesa muchísimo la desigualdad. Soy brasileño, ir de mi casa al trabajo me hace ver esa enorme desigualdad. En España, en Europa no se nota tanto, aunque existe. Si miras el mundo completo, como una sola cosa, ves que la riqueza en el mundo es mayor. Eso me molesta mucho, el mal reparto. Creo que todas mis películas en realidad hablan de la desigualdad.

De hecho, la desigualdad está presente en Los dos Papas, con las villas argentinas enfrentadas a los palacios de la jerarquía eclesiástica...

Nosotros queríamos hacer eso, mostrar la villa de Argentina y luego mostrar ese palacio precioso del Vaticano. Esa era nuestra mirada, mostrar dos mundos completamente diferentes.

La película es amable, pero no omite todos los escándalos que han afectado a uno y a otro, ni los abusos de la Iglesia, ni la unión con la dictadura argentina, ¿cómo midió esas partes?

La película trata de todo y teníamos que meter los grandes problemas de la Iglesia. Los abusos y también esas acusaciones sobre Bergoglio de colaborar con la dictadura argentina de Videla. Lo que no es del todo cierto. Por eso en Argentina no es un hombre que guste mucho. En la película mostramos esa historia, él es muy duro con eso, con una situación en la que varios curas de su congregación fueron torturados durante meses, mientras él era obispo. En el caso de Benedicto XVI, permitió los abusos de la Iglesia. Los dos errores aparecen porque la película habla del perdón, de cómo cada uno de ellos perdona al otro.

Otra de las cosas que destaca es el humor dentro de esta historia, ¿qué aporta este recurso?

Cuando decidí hacer la película tenía entre manos un guion muy inteligente, con un tempo muy duro y tenso. Así que pensé que la mejor manera de hacerla accesible era introducir el humor. Por eso metí algunas ideas, como la pizza, la serie, las bromas. El fútbol ya estaba porque el primer guion acababa con los dos Papas viendo la final de la selección argentina y la alemana. Pero tratamos de hacerlo personal, no tan religioso o político. Al final no es una película de un Papa hablando con un Cardenal, es la película de dos hombres que no se ponen de acuerdo en nada tratando de poner puntos en común porque comparten la misma institución.

También están los choques culturales entre el alemán y el argentino...

Sí, sí, todo parte de ahí. Cuando vemos a Benedicto XVI la cámara está estática, tiene música de orquesta, una mirada alemana. Cuando mostramos el lado del Papa Francisco, la cámara está de lado, la música es más popular. La película es como un tango entre dos Papas.

¿Cómo ha sido la relación con el Vaticano para rodar esta historia?

Intentamos contactar con el Vaticano durante dos años. Nunca contestaron, ni nos dieron permiso, ni nos prohibieron hacer la película. Así que todo lo que aparece como Vaticano, nunca lo rodamos allí. Hicimos una réplica perfecta de la Capilla Sixtina, también la Plaza de San Pedro está construida con efectos visuales. Lo único que nos permitió el Vaticano, después de años, fue usar imágenes del funeral del Papa Juan Pablo II y las imágenes de los dos papas juntos, que se ven al final.

Ha contado con Anthony Hopkins y Jonathan Pryce, ¿cómo ha sido dirigirlos?

Fue genial tener a los dos. Son dos monstruos de la interpretación. Los dos actores trabajan además de manera muy diferente. Anthony Hopkins es muy técnico, necesita todo el guion para preparar su parte seis meses antes. Lo que lo hacía complicado porque a mí me gusta ir cambiando cosas. Le gusta trabajar solo. Y, sin embargo, Jonathan Pryce es más como un músico de jazz, que trata de entender el personaje, cómo se mueve, el lenguaje corporal y entonces, ya está preparado para jugar, interpretar y reaccionar en la interpretación. Trabajar de esas dos maneras parece difícil, pero ha funcionado, de hecho, están los dos nominados a los Globos de Oro.

Pero además, la película está nominada por el guion y como mejor drama, ¿Cómo ha recibido las cuatro nominaciones?

Estamos muy contentos porque cuando empecé la película, pensé que sería más sesgada, para un público de nicho; pero no. La película ha ganado ya cinco premios del público, es muy accesible, y ahora está nominada para el Globo de Oro. Ha sido una sorpresa para nosotros.

¿Ha visto a sus competidoras?

Es un año muy difícil para los premios porque hay muchas buenas. La película que más me ha gustado es Joker.

¿Una película de estas características está condenada a estar en Netflix? ¿Es difícil encontrar financiación fuera de las plataformas para un cine menos comercial?

La verdad es que Netflix es una gran noticia para la industria. Cuando haces una película, la audiencia en el mundo, está segmentado; pero la audiencia de Netflix es potencialmente mayor. Esta película en un gran estudio hubiera sido calificada como para un público de nicho y no la hubieran financiado, pero Netflix cambia ese concepto. Puede financiar películas más radicales, como hizo el año pasado con Roma, una película en español y en blanco y negro. Por eso, a mí la discusión entre plataformas y cines me parece falsa, porque esta es la nueva manera en la que producimos y vemos películas. Esta película ha pasado por varios festivales, ha tenido estreno en cines, en pocos, pero ahí ha estado. Y ahora llegará a Netflix.

Usted también ha hecho series con HBO, ¿dan las plataformas cabida a la ficción rodada en otros idiomas? ¿En qué medida esto ayuda a los mercados locales?

Es maravilloso ver las series de todo el mundo. El gran problema de las plataformas es que tienen excesivo contenido y nunca sabes cómo funciona el algoritmo. Pero es interesante ver series de Camboya o de Oriente Medio. Eso es alucinante, lo que pasa que no siempre es fácil descubrir esas series dentro de las plataformas.

Ha hecho una película crítica con la Iglesia y no ha ofendido, ¿cómo lo ha conseguido?

Es verdad, para mí también ha sido una sorpresa. Hicimos un pase privado en Roma con gente del Vaticano y estaba el Cardenal Tucson, de Ghana. Yo le pregunté si le había gustado, si habíamos sido duros con la Iglesia. Me dijo que no, que esperaba que fuera más dura. Después nos pidió un DVD para que la viera el Papa; así que quizá la va a ver.

¿Qué películas le han inspirado? ¿Ha visto la serie de Sorrentino El joven Papa?

He visto mucho YouTube viendo un montón de ceremonias de cómo los papas se comportan. También he hecho mucha investigación en Argentina y he descubierto que no era un tipo muy querido. Ha sido una sorpresa para mí. Decían que de joven nunca sonreía. Y claro, he visto El joven Papa y compartimos diseñador de Vestuario, que conoce al detalle todo sobre los Papas y ha hecho un trabajo diferente del de la serie de Sorrentino. Yo he rodado de manera diferente, he evitado repetir las cosas.

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